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11 ene 2017

Tropas coloniales francesas en la Primera Guerra Mundial

Los coloniales de Francia en la Gran Guerra 1914-1918


ÁFRICA


Los magrebíes 


     En vísperas de la Gran Guerra las tropas auxiliares indígenas ya acompañaban a las unidades de la metrópoli de la ´Armée d´Afrique´ (legión extranjera, zuavos, infantería ligera y cazadores de África). Se potenciaron unidades de tiradores, ´goumiers´ y ´spahis´ (cipayos) entre las diversas tribus y etnias de la colonias francesas del Magreb y en 1913 a participaron en el desfile de la fiesta nacional del 14 de julio en París, representando a las tropas coloniales provenientes del imperio en una fuerzas armadas que proyectaban un probable conflicto europeo.

´Spahis´argelinos desfilan en París (1914)
     Nada más iniciada la guerra las tropas del norte de África se hicieron cargo de las operaciones en Marruecos y garantizaron la soberanía francesa sobre Argelia. Varios regimientos de marcha se hicieron rápidamente operativos para responder a la orden de movilización general. Los primeros norteafricanos llegan a Europa entre agosto y septiembre de 1914: veinticinco mil argelinos, la mayoría voluntarios, ubicados en el frente nordeste. Son los primeros combatientes de los 170.000 que aportará Argelia a lo largo de toda la guerra, donde estaba regulado el alistamiento; pero las necesidades de una guerra total obligaron en ciertos momentos al reclutamiento forzoso de miles de soldados, lo que que provocó protestas y varias revueltas en el país. Túnez y Marruecos también aportaron su correspondiente contingente humano al conflicto: 62.000 tunecinos y 37.000 marroquíes combatieron en los frentes franceses o en los frentes orientales. Nada más llegar a suelo francés en septiembre de 1914, cinco batallones de cazadores indígenas son reasignados con urgencia en una brigada marroquí y arrojados a la batalla del Marne. Los supervivientes de la brigada integraron más tarde el 1er. regimiento de tiradores marroquíes. 


Tiradores marroquíes en la prensa






Postal de guerra con marroquíes



     Las enormes necesidades humanas a lo largo del conflicto forzaron la constitución de nuevas unidades del Ejército de África. Hasta el año 1918 se crearon siete regimientos más de infantería de marcha solo con magrebíes y dos regimientos mixtos con zuavos y tiradores.

Batallón tiradores argelinos parte para Francia

´Spahis´argelinos escoltando columna de prisioneros alemanes

     El Ejército de África también aportó a partir de 1915 gran parte de las tropas enviadas a luchar contra los turcos en los Dardanelos, y posteriormente contra los alemanes, austríacos y búlgaros del Eje, integrados el cuerpo expedicionario de oriente. Protagonizaron hechos destacados: en 1918 la 1ª brigada de tiradores marroquíes reforzada con dos escuadrones de cipayos atacó el flanco de cuerpo de ejército alemán de Von Kluck forzando su retroceso; la brigada Jouinot-Gambetta, formada con dos regimientos de cazadores africanos y el 1er. regimiento de cipayos marroquíes toma la ciudad de Uskub (hoy Skopje). Poco después Bulgaria solicitó el armisticio; en 1917 el destacamento francés palestino-sirio encuadrado en el ejército británico de Allenby, participa en la toma de Damasco con sus cazadores, tiradores y cipayos norteafricanos, que fueron posteriormente enviados al Líbano.


Bandera y soldados condecorados del 7º Rgto. tiradores argelinos

Tiradores marroquíes

     Las unidades de infantería magrebíes fueron de las más nombradas con honor en los partes de guerra de las fuerzas armadas francesas, logrando cientos de condecoraciones, pero con unas cifras de muertos o desaparecidos que llegaron a los 25.000 entre los argelinos, 12.000 los marroquíes y 10.000 los tunecinos, además de las decenas de miles de heridos e inválidos por lesiones de combate.

El general Joffre condecora miembros regimiento colonial marroquí

     Además de las aportaciones de hombres para la milicia, cinco millones de magrebíes contribuyeron al esfuerzo de la guerra, tanto en labores industriales como agrícolas.


Los senegaleses


Tiradores senegaleses desfilando en París

     Se les atribuyó el nombre genérico de senegaleses a todos los africanos negros reclutados en el África occidental francesa (AOF), ya que aunque Senegal era uno de los territorios de referencia (más amplio que el actual), también incluía hombres provenientes del sur del Sahel, los entonces Costa de Marfil, Dahomey, Sudán francés y Guinea francesa en su mayoría, sin descartar a otros del África Ecuatorial francesa (AEF) con territorios en el Congo y al este del lago Chad.

     Poco antes del comienzo de la guerra había un total de 35 batallones con 30.000 tiradores repartidos en todas las colonias francesas africanas: 2 en Argelia, 13 en Marruecos, 1 en Madagascar, cuatro regimientos de 3 batallones cada uno en el África Oriental más 2 en reserva, un regimiento de tres batallones en el Chad y otro regimiento de dos batallones en Gabón. 

Senegaleses hacia el frente aclamados por mujeres francesas

     En 1914, entre agosto y septiembre, 10 de esos batallones son enviados al frente europeo con resultados desiguales. A pesar del heroísmo de los veteranos tiradores provenientes de los batallones de Marruecos, la inexperiencia del resto causa una enorme cantidad de bajas, incrementadas por diversas patologías infecciosas que sufrían los africanos debido a las condiciones climáticas. En diciembre participan en los choques de Ypres y Dixmude en los que pierden un tercio de los efectivos; ello provoca la retirada del frente de los batallones senegaleses, que se acuartelan en el sur de Francia y en campos argelinos.

Coraceros franceses con senegaleses, 1914

     Pero el devenir de la guerra provoca más y más demanda de combatientes y el continente africano no es ajeno a la llamada. Nuevos reclutamientos consiguen que en 1917 se alinearan en Francia 80 batallones de tiradores senegaleses, entre los que luchaban en el frente y los que servían de apoyo en retaguardia. A mayores se crea un cuerpo expedicionario para el frente de Europa Oriental, en el que participan 18.000 tiradores negros.
Revista de tropas senegalesas del presidente Poincaré

     Entre abril y mayo 35 BTS participan en las inútiles ofensivas del Aisne y de Chemin de Dames, sufriendo de nuevo terribles bajas cercanas al 50% de los efectivos. Llegado 1918 Clemenceau encarga al diputado africano Blaise Diagne la misión de conseguir más reclutas en África; el ejército francés estaba al límite de sus esfuerzos y necesitaba más hombres para la batalla, a pesar de la llegada de los norteamericanos. Diagne realiza una gira por el África negra francesa, consiguiendo 70.000 hombres a pesar de numerosas revueltas que estallaron contra los alistamientos forzosos. En marzo de ese año los 40 BTS que estaban en Francia sufren con muchísimas bajas el tremendo golpe sorpresa de la última ofensiva alemana, aunque buen número de ellos participan heroicamente en la defensa de la ciudad de Reims, que logran salvar en julio.

Desfile triunfal de batallones tiradores senegaleses
Medallas militares para heridos de guerra senegaleses

     Al finalizar la guerra se habían reclutado 183.000 tiradores para los batallones senegaleses, de los que 134.000 fueron mandados a Europa y el Magreb; se contabilizaron alrededor de 29.000 muertos o desaparecidos y 36.000 heridos, es decir la mitad de los efectivos destinados.



Los somalíes

Insignia del Rgto. somalí

     El batallón somalí se crea en Madagascar en mayo de 1916, con elementos reclutados en Somalia,  las Comoras y el cuerno de África. Son llevados a Francia en junio ya con el nombre formal de 1er. Batallón de tiradores somalíes. Destinados a la reparación de carreteras sus integrantes rechazan los trabajos, a los que únicamente regresan bajo promesa de que pronto se les enviará al frente a combatir. Tras varias protestas, en octubre se decide convertir el batallón en una unidad de refuerzo al prestigioso regimiento de infantería colonial marroquí, con el que entra en combate el 24 de octubre por primera vez, en el destacado asalto al fuerte Douaumont. Como la recuperación del fuerte tiene una gran repercusión, la bandera del regimiento marroquí obtiene la Cruz de la Legión de Honor, y dos compañías somalíes obtienen la Cruz de Guerra. En mayo de 1917 participan en la sangrienta batalla del Chemin des Dames, y posteriormente en octubre de 1917 también en la victoria de la batalla de Malmaison, siempre dentro del regimiento marroquí, obteniendo varias menciones en el parte de su división.
     Ya en mayo y junio de 1918 los somalíes intervienen en la tercera batalla de l´Aisne, con menciones en los partes del ejército y obteniendo por segunda vez una Cruz de Guerra para su bandera. Muchos de sus oficiales, suboficiales y soldados también son premiados con galardones individuales al valor en combate. Combates que causaron un total de 562 muertos en las filas somalíes y cerca de 1.200 heridos.


INDOCHINA

Tiradores annamitas en trincheras

     Al iniciarse la guerra y bajo la orden de movilización, las unidades destinadas en la Indochina francesa se reagruparon de la siguiente forma: el 11º regimiento de infantería colonial formada en cuatro batallones exclusivamente de europeos, los 9º y 10º regimientos de infantería colonial (seis batallones de europeos), el 1er. regimiento de tiradores annamitas (4 batallones), el 4º regimiento de tiradores tonquineses (3 batallones), los 4º y 5º regimientos de artillería colonial, a los que había que sumar dos compañías de ingenieros indígenas y unidades supletorias de policía. Estos regimientos no son destinados nominalmente al frente europeo, pero suministraron varios cuadros de oficiales y de infantería que participaron en operaciones en la metrópoli o en el frente de Europa oriental.





Tiradores tonkineses en formación, París

     Ya en año 1912 se había pensado en alistar indochinos en caso de una guerra en Europa, estimando llegar a la cantidad de 200.000 en caso de orden de movilización. Una cifra exagerada ya que en realidad no llegaron a ser 100.000 los indochinos enviados a Francia durante la Primera Guerra Mundial, a los que se empleó mayoritariamente en trabajos de fortificaciones en el frente o retaguardia, en las fábricas e incluso en los jardines transformados en huertos del ´Château´ de Versailles.

     Una vez comprobado el buen resultado ofrecido por el primer contingente de indochinos como auxiliares sanitarios en Francia, las autoridades coloniales comenzaron a reclutar infantes para batallones de apoyo creados ad-hoc para ellos. Se les encargará de labores de apoyo a las unidades del frente: construcciones, reparación de carreteras y vías férreas, avituallamiento y conservación de acuartelamientos. Entre 1916 y 1918 hubo más de 43.000 indochinos destinados en la retaguardia de los frentes franceses y de oriente: 24.000 formando batallones de apoyo, 9.000 como sanitarios y otros 5.000 como conductores o administrativos.


Fanfarria batallón tiradores indochinos
Campamento tiradores tonkineses


     Pero también se emplearon en cuerpos de combate de primera línea; cerca de otros 5.000 se encuadraron en cuatro batallones: el 7º y 21º de tiradores indochinos en Francia y el 1º y 2º de tiradores indochinos en el frente de Europa oriental. El 7º batallón se creó en febrero de 1916 para reforzar los regimientos de infantería de la 19ª división francesa, participando en los terribles combates de Chemin des Dames; se disuelve en diciembre de 1919. El 21º batallón se forma en diciembre de 1916, se le encarga la vigilancia de campos de aterrizaje y de carreteras en el Aisne; en 1917 participa en la defensa contra los alemanes en los Vosgos, y al fin de la guerra acuartelado hasta su disolución en abril de 1919. En el frente oriental el 1er. batallón de tiradores indochinos desembarca en Salónica en mayo de 1916, llega a Monastir en 1917 donde combate a búlgaros y austríacos hasta julio de 1918, reembarcando en enero de 1919. El 2º BTI también es destinado a la retaguardia de Salónica en mayo de 1916, protagonizando ataques y contraataques contra fuerzas austríacas, albanesas y búlgaras hasta noviembre de 1918.

Annamitas en Salónica, frente oriental


     Al final de la guerra se contabilizaron 1.123 muertes entre los indochinos de los batallones en combate.

     La administración colonial no solamente reclutó soldados y tropas auxiliares, también se ocupó de incorporar trabajadores indochinos para el esfuerzo bélico: entre 1915 y 1919 unos 49.000 de esos trabajadores llegaron a Francia. Administrados por el servicio de trabajadores de guerra, fueron empleados como obreros rasos o especializados según su valía; sus habilidades y eficacia hicieron que muchos de ellos llegaran a trabajar en las nuevas industrias de la época como la automovilística o la aeronáutica.
Obreros annamitas trabajando en fábrica munición 
Obreros indochinos en Francia

     Finalizada la contienda, cierta cantidad de esos soldados y obreros decidieron quedarse en suelo francés. Por lo que no sería vano pensar en que varios de los indochinos que frecuentaron entonces las costumbres occidentales se parasen a reflexionar sobre su estatus de colonizados, y formasen el embrión del futuro movimiento nacionalista e independentista de sus tierras de origen.





     Por último mencionar que 277 tonkineses del 9º RIC de Hanoi formaron parte del batallón colonial siberiano que combatió a los soviéticos junto a los aliados en 1918.




LAS ´VIEJAS COLONIAS´, EL PACÍFICO Y LA INDIA.


     El servicio militar en las ´viejas colonias´ (Guadalupe, Martinica, Guayana y Reunión) era reivindicado como un derecho igualitario con la metrópoli por gran parte de su población, y como ciudadanos franceses de derecho desde 1848 muchos de sus reclutas formaban parte de los regimientos de infantería colonial del imperio.


´Poilus´martiniqueños

     Nada más iniciada la I Guerra Mundial caen los primeros combatientes de Guadalupe en las escaramuzas de fronteras y en el Marne; los sargentos Bambuck, Antenor de Grand-Bourg y el cabo Pitot de Basse-Terre se cuentan entre los primeros caídos franceses de la contienda. Entre 1914 y 1918 101.600 habitantes de Martinica, Guadalupe y Guayana fueron movilizados, de ellos 29.000 incorporados a filas y enviados a zonas militares; en la isla de Reunión se movilizó a 6.000 de sus hombres. Tristemente 2.290 hombres de las llamadas ´viejas colonias´ nunca regresaron a sus hogares. 
     En lo que concierne a las colonias del Pacífico, 1.134 melanesios de la Nueva Caledonia lucharon en el frente, donde cayeron 541 entre muertos y heridos. En la Polinesia se crea el batallón del Pacífico, que sufrió 332 muertos contabilizados en el frente. Por otra parte, algunos polinesios sirvieron en el cuerpo expedicionario australiano y neozelandés (ANZAC), que sufrió enormes bajas en los Dardanelos. 


Formación en Noumea (Nueva Caledonia) esperan barco para Francia

Tiradores canacos del batallón del Pacífico en Francia

     También llegaron 500 reclutas de los establecimientos franceses en la India, Pondychéry (hoy Puducherry), de los que cayeron 75 en los campos de combate.




EL ÍNDICO: MADAGASCAR Y COMORAS.


Reclutas malgaches
     Más de 30.000 tiradores coloniales malgaches y comorianos participaron en la guerra. De entre ellos diez mil fueron encuadrados en los regimientos de artillería pesada y 2.500 sirvieron como chóferes de camiones y automóviles. El resto formaron 21 batallones de apoyo, indispensables para mantenimiento y vigilancia de vías de comunicación, así como para el avituallamiento de las divisiones de primera línea. Sin embargo algunos de estos batallones también acabaron combatiendo en el frente, como el 1er. batallón llegado de Diego-Suárez y enviado directamente a la línea de fuego o el 12º batallón (2 cias. malgaches y una comoriana) que se cubrió de gloria en combates durante 1917 perdiendo 23 oficiales y 197 tiradores. En 1918 el batallón fue asignado al sector de los Vosgos y al cabo de un mes nombrado como 2º batallón de cazadores malgaches en honor al valor demostrado.
Tiradores malgaches
  
Auxiliares malgaches en una cía. de dirigibles

      En Europa oriental el 4º batallón de tiradores malgaches participa en la ofensiva franco-serbia del frente de Macedonia.
     El recuento final de bajas en la Gran Guerra para Madagascar y Comoras fue de 3.010 muertos y 1.835 heridos.

     Por otra parte, otros 5.300 malgaches fueron llamados a Francia como mano de obra para fábricas de armamento o destinados en construcciones necesarias para la defensa nacional.





Coloniales de distintos orígenes fueron reclutados en el ejército francés durante la Primera Guerra Mundial





Fuente: sitios libres de internet
             revues.org
             cndp.fr
             wikipedia

12 jul 2014

Portugal en la Primera Guerra Mundial.

La participación de Portugal en la Gran Guerra 1914-1918



Antecedentes


     Portugal era a principios del S.XX una potencia menor, proclamada como república en 1910 con un vasto imperio colonial, poco explorado y documentado, pero secretamente deseado por las potencias más fuertes (Inglaterra, Francia, Alemania) que planeaban rediseñar el mapa africano y asiático de acuerdo a sus propios intereses, contando que la grave crisis económica portuguesa provocase el abandono o embargo de sus colonias de Angola, Mozambique y Timor.

La tradicional alianza luso-británica
     El país luso estaba estrechamente unido en la alianza más antigua de Europa con el Reino de Gran Bretaña, que fue además el primer estado europeo en reconocer a la joven república portuguesa en 1911.

     Cuando se desencadena el conflicto en Europa en julio de 1914, se abre un debate en Portugal sobre su posicionamiento. Aunque una parte del arco político abogaba por mantener la neutralidad, la mayor parte de los dirigentes acuerdan que para defender la integridad del imperio lo mejor era estar del lado de Inglaterra y, en consecuencia de sus aliados. De esa manera creían que defenderían mejor sus territorios africanos de las ambiciones germanas. Pero Portugal también temía posibles intentos anexionistas de su vecina España, que había apoyado incursiones restauracionistas en 1911 y 1912 para desbancar a la joven Primera República Portuguesa. Estando bajo la alianza británica, el país aseguraba su independencia e identidad dentro de la Península Ibérica.



Guerra no declarada en África.


     Alemania llevaba tiempo ambicionando ocupar los territorios africanos portugueses, cercanos a sus colonias de África occidental y Tanganica. Bajo la excusa de la elevada deuda portuguesa y su grave crisis financiera, el gobierno alemán había reivindicado en un tratado de 1913 con Inglaterra ocupar las colonias lusas; los ingleses, a fin de apaciguar el tono bélico alemán, no se negaron en rotundo manteniendo una postura ambigua.
Frontera entre Tankanica y Mozambique, 1914

    El 25 de agosto tropas coloniales alemanas atacan un puesto fronterizo en el norte de Mozambique y ocupan la isla de Quionga. En consecuencia el 11 de septiembre el gobierno portugués decide enviar una expedición militar, asimismo otra hacia Angola. A finales de 1914 Portugal estaba de facto en un estado de guerra no declarada con Alemania.

La campaña de Mozambique


     La primera fuerza expedicionaria portuguesa arriva a Mozambique en octubre de 1914, en medio de la improvisación y de una gran desorganización. Al cabo de unos meses, y a pesar de no tener ningún encuentro con el enemigo, ya había perdido 20% de sus 1.527 hombres a causa de las enfermedades tropicales.
Tropas portuguesas en Mozambique

     Llega una segunda expedición con 1.543 militares en noviembre de 1915. Pero con la misma pésima planificación que la primera, sufre el 50% de bajas solamente en 4 meses. Hasta abril de 1916 no logran recuperar la pequeña isla de Quionga.

     A finales de ese año llega una tercera fuerza desde la metrópoli, esta vez con 4.642 hombres comandados por el Gral. Ferreira Gil. Atraviesan el río Rovuma y atacan a las fuerzas alemanas en Tanganica, al mismo tiempo que los británicos atacaban desde Rodesia, Kenia y Sudáfrica, y los belgas desde el Congo. La 3ª expedición portuguesa logra conquistar Newala, pero pronto es contratacada y tiene que volver a cruzar el Rovuma hacia Mozambique.
     En 1917 Portugal envía una 4ª expedición con muchos más hombres (9.786) al mando del Gral. Sousa Rosa, pero tampoco logra derrotar a las tropas coloniales del general alemán Lettow-Vorbeck. Con apenas 4.000 askaris y 300 oficiales europeos, el militar alemán logra mantener sus posesiones en África oriental, resistiendo ataques aliados con mayor número de tropas gracias a una guerra de guerrillas que mantenía al enemigo siempre alerta y ocupado, impidiéndole liberar soldados para los frentes en Europa.
El general Lettow-Vorbeck y sus legendarios askaris
     En noviembre de 1917 Lettow-Vorbeck cruza el río Rovuma, derrota a los portugueses en Negomano y recorre Mozambique soliviantando a la población local contra la ocupación lusa. Las tropas aliadas que van tras él nunca logran alcanzarlo ni batirlo. A finales de 1918 el ejército alemán del África oriental se rinde en Rodesia sin haber sido nunca derrotado. Fueron las únicas tropas germanas que desfilaron triunfantes en Berlín al final de la guerra.
Portugal, aparte de sucumbir a desmoralizantes derrotas militares, a partir de entonces tuvo que enfrentarse a contínuas revueltas de la población indígena local, que tardaría años en sofocar.


La campaña de Angola

     Al igual que a Mozambique, la fuerza expedicionaria portuguesa llega a Angola en octubre de 1914, con 1.600 hombres.
Embarcando hacia Mozambique

Tropas parten de Portugal hacia Mozambique
Los alemanes atacan desde la frontera sur, infligiendo sendas derrotas a los portugueses en las posiciones de Cuangar y Naulila (diciembre 1914), haciéndoles retroceder varios kilómetros frontera adentro. Tras su victoria, los alemanes también optan por retirase, pero sembrando la semilla de la rebelión entre las tribus angoleñas, lo que obliga al gobierno portugués al envío de una gran fuerza militar para aplacar las revuelta. Se moviliza a 12.000 hombres y 400 oficiales en la metrópoli, y se envían 2 compañías coloniales desde Mozambique, tropas necesarias en otros frentes.

La guerra en Europa. El “Corpo Expedicionário Português”.

     Desde 1914 Francia e Inglaterra hacen llamamientos a Portugal para que envíe pertrechos al frente europeo, sobre todo necesarias piezas de artillería. En septiembre de 1914 el gobierno de Manuel Arriaga asegura a los aliados que entrará en guerra contra Alemania, sobre todo tras los incidentes en las colonias africanas. A finales de año el parlamento autoriza la movilización general.
El presidende Manuel Arriaga pasando revista a tropas del CEP

     Pero la república estaba casi sumida en el caos. Divergencias políticas y la falta de unión de partidos provoca que en enero de 1915 el presidente Arriaga encargue al anciano general Pimenta de Castro la formación de un gobierno que deriva en una cuasi dictadura cívico-militar. La coyuntura bélica de Europa provoca dificultades económicas a una sociedad ya de por sí empobrecida; ciertos alimentos empiezan a escasear y el aumento de los precios en materias primas originan graves revueltas populares en las principales ciudades del país. Los aliados querían involucrar a Portugal en la gran ofensiva que preparaban para 1916, pero el país luso no tenía el ambiente propicio para embarcarse en la guerra total.
     Gran Bretaña pidió al gobierno portugués que entrase en guerra “solamente cuando su ejército estuviese preparado”, sin querer dar la impresión que la implicación de Portugal en el conflicto fuese forzada por la alianza luso-británica. Sin embargo Londres exige acciones inmediatas de bloqueo contra barcos alemanes.
      El 24 de febrero el gobierno luso comunica a Alemania el bloqueo y apresamiento de todos sus barcos en aguas portuguesas. El 3 de marzo, ante las protestas alemanas, Portugal alega que los apresamientos se hicieron por la necesidad de transportes marítimos debido a la guerra europea, argumentando esa justificación a pesar de su oficial neutralidad.
      La respuesta alemana es contundente, el 9 de marzo: “Alemania constata que este procedimiento del gobierno portugués revela que se considera vasallo de Inglaterra y que se subordina a todas las consideraciones e intereses ingleses”, razón por la cual Alemania “se considera en estado de guerra con Portugal”.
Declaración de guerra con Alemania en la prensa
Uniforme y equipación soldado CEP
   

     De manera inmediata el nuevo gobierno portugués encabezado por Bernardino Machado aprueba y encarga la formación de un “Corpo Expedicionário Portugués”. El ministro de la guerra, general Norton de Matos, pone en marcha el centro de instrucción de Tancos y nombra al general Tamagnini comandante del CEP.

Tropas del CEP se despiden de sus familias

    En un tiempo récord para la época (le llamaron el “milagro de Tancos”) el CEP estará listo para partir, formado por un Cuerpo de Artillería Independiente y dos Divisiones de Infantería; la primera división parte hacia Francia el 30 de enero. El 2 de febrero desembarcan en Brest y el 8 de febrero llegan a Flandes. El 23 de febrero sale de Portugal la segunda división del CEP.






  
   El 4 de abril se encuentran ya atrincherados en el frente, día en que muere en combate el primer soldado portugués en la Gran Guerra.
Revista del CEP en suelo francés
     
Panfleto contra la guerra
          En Portugal surgen manifestaciones pacifistas y antibélicas, con publicaciones y panfletos que pedían el regreso de las tropas a casa. Si no tuvieron mayor incidencia en los soldados del CEP fue por la dificultad en su distribución y que gran parte de ellos eran analfabetos. A pesar de las comunicaciones oficiales, el apoyo social a la guerra estaba lejos de ser mayoritario.



     A su llegada al frente occidental las tropas lusas, bajo el mando del general Gomes da Costa, se adaptan rápidamente a la guerra de trincheras, mostrando eficiencia y espíritu combativo.


La vida del CEP en las trincheras

Reparto del rancho en la trinchera

Centinela de señales del CEP


Enfermeras portuguesas en Francia

La hora del descanso


       No obstante las condiciones fueron a peor en poco tiempo, a causa de la falta de relevos que impedía el necesario descanso a los soldados; y es que no había suficientes barcos aliados para ello, cuya prioridad era transportar las tropas y pertrechos que llegaban desde Norteamérica al entrar los Estados Unidos en acción. Otros factores como el frío y la humedad agravaron la situación en un invierno al que los portugueses no se aclimataban. Tampoco los propios oficiales contribuían al mantenimiento de la moral; poco dados a luchar en el frente, aprovechaban cualquier excusa para disfrutar de un permiso en la retaguardia o en Portugal.

        En abril llegaron a producirse amotinamientos debido a las pésimas condiciones de la tropa.

Las duras condiciones del CEP en la guerra de trincheras

 
     La situación estaba llegando a tal punto que el mando aliado decidió dar un descanso a las tropas portuguesas, relevándolas por tropas británicas. Pero justamente el día planeado para ese relevo comenzó la ofensiva alemana y la batalla de la Lys, sorprendiendo a los aliados en una coyuntura totalmente desfavorable.
    

La batalla de la Lys.


     La Operación Georgette fue la segunda parte de la gran ofensiva alemana de 1918. La operación pretendía romper las líneas de la Fuerza Expedicionária Británica (en donde se encuadraba el CEP) en el norte de Francia y oeste de Bélgica, con el fin de bloquear el acceso británico a los puertos del Canal La Mancha y así aislarlos y derrotarlos por falta de refuerzos y aprovisionamientos.
     El mando alemán planeó el ataque sobre el sector considerado más débil del frente, ocupado por una de las dos divisiones portuguesas, en la línea de separación entre el flanco izquierdo portugués y las posiciones británicas, en el sector de Ypres. Dos ejércitos alemanes al mando de Von Quast llevarían a cabo la ofensiva, con 16 divisiones en tres líneas succesivas de ataque.

     A las 04:15 del 9 de abril estalla un gigantesco bombardeo artillero sobre las posiciones portuguesas y británicas. Comenzaba la batalla de la Lys, también conocida como la 4ª batalla de Ypres.

Pieza de artillería alemana

   La artillería portuguesa responde pero con escasos resultados ante la absoluta superioridad germana. El incesante y terrible martilleo alemán termina a las 08:45, avanzando entonces su infantería de norte a sur, en un frente de 20 km, contando además con la ventaja de la niebla. El ataque es particularmente violento contra la 2ª división portuguesa y la 40ª división británica. El avance alemán termina por superar el flanco izquierdo portugués y logra envolver las unidades del CEP.

Mapa batalla de Lys

El horror de la guerra para el CEP






     El ataque artillero fue de tal dimensión que las posiciones defensivas portuguesas quedaron totalmente destrozadas. 
    El pueblo de Neuve-Chapelle, en la zona central del sector, desaparece prácticamente del mapa debido a la lluvia de fuego y acero alemana. La resistencia al posterior avance fue casi inexistente, sin causar apenas bajas a los atacantes. Ya no existía la primera línea, ni portuguesa ni británica.  

El sector portugués arrasado tras el ataque alemán

     Rotas las líneas del frente en varios puntos, apenas quedaron algunos focos de resistencia portugueses, sin contacto entre ellos. Gran número de soldados se rendían a los alemanes que se acercaban por la retaguardia. Mediada la jornada, los alemanes sobrepasan todas las líneas portuguesas.

Tumba portuguesa tras la ofensiva alemana

     Parte de las fuerzas del CEP continaron luchando en el flanco derecho junto a la 50ª división británica, consiguiendo mitigar el avance enemigo. En ese sector ocurrieron casos aislados de lucha heróica en las filas portuguesas, pero sin gran incidencia en el resultado de la batalla.

"Cristo das Trincheiras"
"Cristo das Trincheiras" encontrado en las ruínas de Neuve-Chapelle.
En la actualidad permanece expuesto en el monasterio de Batalha (Portugal).

Oficiales portugueses posando bajo el "Cristo das Trincheras" restaurado

      No puede decirse que la contribución del Cuerpo Expedicionario Portugués  haya sido notable para la batalla, ya que la mayor parte del contigente, en pleno proceso de relevo ese mismo día, fue diezmado por el demoledor ataque artillero alemán.
     Los números oficiales de bajas son escalofriantes: la estimación del CEP fue de 1.341 muertos, 4.626 heridos, 1.932 desaparecidos y 7.740 prisioneros. Para Portugal una derrota sin paliativos. Después de esta batalla la politica internacional y militar lusas sufrieron un cambio radical.

Prisioneros del CEP hechos por los alemanes

    Tras el enfrentamiento en Flandes lo que quedaba del mermado CEP fue empleado por el mando británico en humillantes y pesadas labores de mantenimiento, como la excavación de trincheras o arreglo de caminos y carreteras. Luego se formaron tres batallones de infantería, que desfilaron por los Campos Elíseos de París con los aliados el 14 de julio de 1918, y que siguieron combatiendo en las filas del ejército inglés hasta la firma del armisticio. 

Lo que queda del CEP desfilando en París el 14 de julio 1918

Final de la Operación Georgette.
     Tras la victoria germana en la batalla de Lys, la ofensiva prosiguió hasta convertir en desesperada la situación británica. Como medida de urgencia el gobierno de Su Majestad acepta someter a su ejército bajo mando francés, en una jefatura única que permitió una mejor coordinación de las fuerzas aliadas; inmediatamente unidades francesas relevaron a los agotados ingleses en la primera línea. Por otra avance alemán se vió frenado por falta de medios motorizados y de combustible, al no poder desplazar la artillería con rapidez y rentabilizar el éxito inicial de la ofensiva.
     Semanas después los ataques alemanes fueron detenidos por los británicos, reforzados por los franceses al sur y los belgas al norte. El fin de la guerra estaba cerca, con una Alemania que se veía incapaz de superar a los aliados y a la cada vez mayor implicación material y humana de Estados Unidos en el conflicto; por si fuera poco el mando y gobierno germano se enfrentaban a un enorme descontento de su población debido a los sacrificios, bajas y sufrimientos de la guerra; una revolución amenazaba con explotar en la retaguardia, siguiendo el ejemplo de la bolchevique.

Conclusión y consecuencias.


     Se firma del Armisticio final del 11 de noviembre 1918, y en 1919 se inicia la Conferencia de Paz, en la que se le concede un escaso protagonismo a Portugal con un único representante (Brasil, por ejemplo, tendría 3), quedando lejos de conseguir sus objetivos de preguerra. Si obtiene algunos logros diplomáticos es gracias al apoyo británico, consiguiendo colocar un comisionado en la Comisión de la Sociedad de Naciones, otro en la Comisión de Puertos y Vías de Comunicación y otro en la Comisión de Reparaciones.
     En las negociaciones de la Conferencia de Paz a duras penas logró mantener el statu quo de las colonias, con los belgas reclamando el enclave angoleño de Cabinda para dar una salida al mar a su colonia del Congo. Nuevamente el respaldo inglés resultó clave como apoyo diplomático.
   Hasta 1919 no regresaron a Portugal los miles de prisioneros del CEP retenidos en Alemania; tuvieron que ser vapores británicos que los llevaran de vuelta a casa, ante la inoperante flota comercial propia.
Los prisioneros del CEP regresan a Portugal en 1919

       Paradójicamente, tras el derrame de sangre portuguesa en la Gran Guerra y durante las negociaciones internacionales de paz, en el propio país ocurrió el asesinato del presidente golpista Sidónio Páis, al tiempo que estallaba una revolución en el sur y una rebelión monárquica en el norte.