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13 feb 2026

Dachau, los últimos días de los kommandos de trabajo. Diario de liberación.

Diario de liberación de Ramón Garrido Vidal, republicano español prisionero en Dachau.



   Los últimos días en Dachau. Las marchas agotadoras.

    <<El 24-4-45, miércoles, ya no vamos a trabajar. Nos dicen que nos van a trasladar de campo. Dan toda la ropa que hay en el almacén. La aviación aliada pasa constantemente por encima de nosotros. Comemos y aprovechando unos momentos de calma nos llevan a Kaufering, que es el peor campo que he visto en cuanto a barracas (miden menos de 1,70 m. de alto). Este campo, que era para judíos, se encuentra medio evacuado pero los que nos encontramos en él nos dan una idea de lo que pudo haber sido. Son verdaderos cadáveres andantes.
   Todavía quedan algunas mujeres. Nos habían dicho que este campo estaba bajo la protección de la Cruz Roja, pero no es cierto. Este mismo día llegan mas detenidos de otros komandos que nos cuentan las atrocidades a las que les han sometido los SS.
     El 25-4, a las cinco de la tarde, después de darnos una comida a base de coles (hacía 24 horas que no nos daban nada) salimos a pie un convoy de unos 1.000 en dirección a Dachau. Atravesamos Landsberg de nuevo. Caminamos hasta la medianoche, que es cuando nos conceden más tiempo de descanso.
                                     


     El 26-4, amanece lloviendo. Por la mañana nos dan un trozo de pan con una poca margarina. Durante la noche, mueren o son rematados dos o tres por extenuación. El 26 llueve todo el día. En pleno camino, ya cerca de Dachau, nos dan la orden de ir hasta Allach, porque el primero ya está repleto.
                                         


            
                                         

      Llegamos a Allach el 27 por la mañana después de haber hecho un recorrido de 70 km en día y medio.
     A pesar del estado físico de la mayor parte del convoy, caminanos bastante aprisa. En Allach, nos tienen todo el día sin comer. Encontramos muchos españoles (unos 50), entre ellos Portoles, Laborda, López E. y otros.
     Al contrario de lo que pasaba en Landsberg, no vemos aviación aliada durante el 27.
     Amanece el 28 con la sorpresa de la desaparición de los guardias SS del campo. Se escuchan cañonazos por todas partes, pero no se ve aviación. Hay una gran confusión pues nadie sabe de noticias ciertas. En Munich hay una sublevación contra los SS que es sometida.
      Por la tarde nos envían otros SS de Dachau, que se largan también por la noche.
     Se nombra un Comité Internacional que toma la dirección del campo, aunque todavía existe el ältester antiguo.
      El 29 discurre en medio de un estado de nerviosismo general fácil de imaginar teniendo en cuenta que se escuchan tiros y cañonazos por todas partes. Estos hijos de la gran puta instalan una batería al lado del campo que efectúa algunos disparos. Como había ya otra de D.C.A. a unos 500 metros que también dispara, a pesar de habernos prometido el oficial al mando que no lo haría, los americanos hacen fuego de contra-bateria y causan algunas víctimas en el campo de judíos.
    El 30, por la mañana, a eso de las diez y media, once, vemos llegar a los primeros americanos. Hay escenas verdaderamente emocionantes. Muchos lloran. Otros rompen las alambradas.

    A pesar de que el mando americano nos prometió desde el primer día que nos llegarían víveres americanos en cantidades considerables, el hecho es que hoy, 4-5-45, aún no han llegado los famosos camiones que los transportan.
    Muchos creían que los americanos traerían con ellos el oro y el moro, pero de no haber salido a requisar por los alrededores hubiéramos sufrido una difícil situación. Ni siquiera han llegado medicamentos, algo realmente indispensable teniendo en cuenta el deplorable estado en el que nos encontramos todos. Hay ya casos de tifus.
    Por las averiguaciones hechas se sabe que Himmler había dado la orden de que ninguno de nosotros cayese en manos de los aliados. Para ello había ordenado evacuar el campo de Dachau. Los que no pudiesen andar serian exterminados y los otros irían cayendo poco a poco en el camino hacia el Tirol. Hubo campos que evacuaron en esa dirección. Esta orden de Himmler fue más o menos voluntariamente saboteada por varios nazis, entre ellos se cree que el jefe de Dachau. Los SS no sabían que hacer; había una gran confusión. Luego la sublevación del Volkssturm contra los SS impidió hacer efectiva la orden de Himmler.
     El mismo 4-5-45 recibimos la noticia de que la guerra había terminado en Europa.>>
Esto es copia de unos viejos papeles escritos a lápiz, en Allach, por el mismo Ramón Garrido Vidal.


Ramón Garrido Vidal (1915 O Grove, Pontevedra - 1995 Seine St. Denis, Francia). 

Este joven pescador gallego, de ideales de izquierda, es movilizado por las tropas franquistas
 tras la sublevación de 1936. A finales de 1937 logra evadirse al campo republicano,
 participando en varias batallas hasta la derrota de la República que le obliga a huír por la
 frontera francesa. En Francia es internado en diversos campos de concentración (St. Ciprién,
 Argelés, Barcarés...). Tras la invasión nazi de 1940, los ocupantes alemanes lo trasladan como trabajador forzado al
 arsenal de submarinos de Brest, del que logra evadirse en enero de 1942, pasando a la resistencia clandestina como
 responsable de los españoles en su zona. La gestapo lo detiene en Paris en noviembre de 1942, encarcelado en La Santé y
 posteriormente en el campo de Compiégne. En junio de 1944 es deportado a Dachau, pasando a formar parte de los
 kommandos de trabajo. En 1945 marcha al campo de Lansderg-Kaufering y finalmente a Allach, campo liberado por los
 americanos el 30 de mayo de 1945.
Tras la liberación, como la mayoría de los exiliados republicanos, se instala en territorio francés, formando parte de
 organizaciones políticas de izquierda y reivindicando siempre, tanto en Francia como en España, el reconocimiento a los
exiliados republicanos y las mismas condenas a franquistas españoles como a nazis alemanes.

fuente: http://bteysses.free.fr/espagne/garrido_liberation_espagnol.htm, YouTube, La Voz de Galicia, Faro de Vigo

11 ene 2017

Tropas coloniales francesas en la Primera Guerra Mundial

Los coloniales de Francia en la Gran Guerra 1914-1918


ÁFRICA


Los magrebíes 


     En vísperas de la Gran Guerra las tropas auxiliares indígenas ya acompañaban a las unidades de la metrópoli de la ´Armée d´Afrique´ (legión extranjera, zuavos, infantería ligera y cazadores de África). Se potenciaron unidades de tiradores, ´goumiers´ y ´spahis´ (cipayos) entre las diversas tribus y etnias de la colonias francesas del Magreb y en 1913 a participaron en el desfile de la fiesta nacional del 14 de julio en París, representando a las tropas coloniales provenientes del imperio en una fuerzas armadas que proyectaban un probable conflicto europeo.

´Spahis´argelinos desfilan en París (1914)
     Nada más iniciada la guerra las tropas del norte de África se hicieron cargo de las operaciones en Marruecos y garantizaron la soberanía francesa sobre Argelia. Varios regimientos de marcha se hicieron rápidamente operativos para responder a la orden de movilización general. Los primeros norteafricanos llegan a Europa entre agosto y septiembre de 1914: veinticinco mil argelinos, la mayoría voluntarios, ubicados en el frente nordeste. Son los primeros combatientes de los 170.000 que aportará Argelia a lo largo de toda la guerra, donde estaba regulado el alistamiento; pero las necesidades de una guerra total obligaron en ciertos momentos al reclutamiento forzoso de miles de soldados, lo que que provocó protestas y varias revueltas en el país. Túnez y Marruecos también aportaron su correspondiente contingente humano al conflicto: 62.000 tunecinos y 37.000 marroquíes combatieron en los frentes franceses o en los frentes orientales. Nada más llegar a suelo francés en septiembre de 1914, cinco batallones de cazadores indígenas son reasignados con urgencia en una brigada marroquí y arrojados a la batalla del Marne. Los supervivientes de la brigada integraron más tarde el 1er. regimiento de tiradores marroquíes. 


Tiradores marroquíes en la prensa






Postal de guerra con marroquíes



     Las enormes necesidades humanas a lo largo del conflicto forzaron la constitución de nuevas unidades del Ejército de África. Hasta el año 1918 se crearon siete regimientos más de infantería de marcha solo con magrebíes y dos regimientos mixtos con zuavos y tiradores.

Batallón tiradores argelinos parte para Francia

´Spahis´argelinos escoltando columna de prisioneros alemanes

     El Ejército de África también aportó a partir de 1915 gran parte de las tropas enviadas a luchar contra los turcos en los Dardanelos, y posteriormente contra los alemanes, austríacos y búlgaros del Eje, integrados el cuerpo expedicionario de oriente. Protagonizaron hechos destacados: en 1918 la 1ª brigada de tiradores marroquíes reforzada con dos escuadrones de cipayos atacó el flanco de cuerpo de ejército alemán de Von Kluck forzando su retroceso; la brigada Jouinot-Gambetta, formada con dos regimientos de cazadores africanos y el 1er. regimiento de cipayos marroquíes toma la ciudad de Uskub (hoy Skopje). Poco después Bulgaria solicitó el armisticio; en 1917 el destacamento francés palestino-sirio encuadrado en el ejército británico de Allenby, participa en la toma de Damasco con sus cazadores, tiradores y cipayos norteafricanos, que fueron posteriormente enviados al Líbano.


Bandera y soldados condecorados del 7º Rgto. tiradores argelinos

Tiradores marroquíes

     Las unidades de infantería magrebíes fueron de las más nombradas con honor en los partes de guerra de las fuerzas armadas francesas, logrando cientos de condecoraciones, pero con unas cifras de muertos o desaparecidos que llegaron a los 25.000 entre los argelinos, 12.000 los marroquíes y 10.000 los tunecinos, además de las decenas de miles de heridos e inválidos por lesiones de combate.

El general Joffre condecora miembros regimiento colonial marroquí

     Además de las aportaciones de hombres para la milicia, cinco millones de magrebíes contribuyeron al esfuerzo de la guerra, tanto en labores industriales como agrícolas.


Los senegaleses


Tiradores senegaleses desfilando en París

     Se les atribuyó el nombre genérico de senegaleses a todos los africanos negros reclutados en el África occidental francesa (AOF), ya que aunque Senegal era uno de los territorios de referencia (más amplio que el actual), también incluía hombres provenientes del sur del Sahel, los entonces Costa de Marfil, Dahomey, Sudán francés y Guinea francesa en su mayoría, sin descartar a otros del África Ecuatorial francesa (AEF) con territorios en el Congo y al este del lago Chad.

     Poco antes del comienzo de la guerra había un total de 35 batallones con 30.000 tiradores repartidos en todas las colonias francesas africanas: 2 en Argelia, 13 en Marruecos, 1 en Madagascar, cuatro regimientos de 3 batallones cada uno en el África Oriental más 2 en reserva, un regimiento de tres batallones en el Chad y otro regimiento de dos batallones en Gabón. 

Senegaleses hacia el frente aclamados por mujeres francesas

     En 1914, entre agosto y septiembre, 10 de esos batallones son enviados al frente europeo con resultados desiguales. A pesar del heroísmo de los veteranos tiradores provenientes de los batallones de Marruecos, la inexperiencia del resto causa una enorme cantidad de bajas, incrementadas por diversas patologías infecciosas que sufrían los africanos debido a las condiciones climáticas. En diciembre participan en los choques de Ypres y Dixmude en los que pierden un tercio de los efectivos; ello provoca la retirada del frente de los batallones senegaleses, que se acuartelan en el sur de Francia y en campos argelinos.

Coraceros franceses con senegaleses, 1914

     Pero el devenir de la guerra provoca más y más demanda de combatientes y el continente africano no es ajeno a la llamada. Nuevos reclutamientos consiguen que en 1917 se alinearan en Francia 80 batallones de tiradores senegaleses, entre los que luchaban en el frente y los que servían de apoyo en retaguardia. A mayores se crea un cuerpo expedicionario para el frente de Europa Oriental, en el que participan 18.000 tiradores negros.
Revista de tropas senegalesas del presidente Poincaré

     Entre abril y mayo 35 BTS participan en las inútiles ofensivas del Aisne y de Chemin de Dames, sufriendo de nuevo terribles bajas cercanas al 50% de los efectivos. Llegado 1918 Clemenceau encarga al diputado africano Blaise Diagne la misión de conseguir más reclutas en África; el ejército francés estaba al límite de sus esfuerzos y necesitaba más hombres para la batalla, a pesar de la llegada de los norteamericanos. Diagne realiza una gira por el África negra francesa, consiguiendo 70.000 hombres a pesar de numerosas revueltas que estallaron contra los alistamientos forzosos. En marzo de ese año los 40 BTS que estaban en Francia sufren con muchísimas bajas el tremendo golpe sorpresa de la última ofensiva alemana, aunque buen número de ellos participan heroicamente en la defensa de la ciudad de Reims, que logran salvar en julio.

Desfile triunfal de batallones tiradores senegaleses
Medallas militares para heridos de guerra senegaleses

     Al finalizar la guerra se habían reclutado 183.000 tiradores para los batallones senegaleses, de los que 134.000 fueron mandados a Europa y el Magreb; se contabilizaron alrededor de 29.000 muertos o desaparecidos y 36.000 heridos, es decir la mitad de los efectivos destinados.



Los somalíes

Insignia del Rgto. somalí

     El batallón somalí se crea en Madagascar en mayo de 1916, con elementos reclutados en Somalia,  las Comoras y el cuerno de África. Son llevados a Francia en junio ya con el nombre formal de 1er. Batallón de tiradores somalíes. Destinados a la reparación de carreteras sus integrantes rechazan los trabajos, a los que únicamente regresan bajo promesa de que pronto se les enviará al frente a combatir. Tras varias protestas, en octubre se decide convertir el batallón en una unidad de refuerzo al prestigioso regimiento de infantería colonial marroquí, con el que entra en combate el 24 de octubre por primera vez, en el destacado asalto al fuerte Douaumont. Como la recuperación del fuerte tiene una gran repercusión, la bandera del regimiento marroquí obtiene la Cruz de la Legión de Honor, y dos compañías somalíes obtienen la Cruz de Guerra. En mayo de 1917 participan en la sangrienta batalla del Chemin des Dames, y posteriormente en octubre de 1917 también en la victoria de la batalla de Malmaison, siempre dentro del regimiento marroquí, obteniendo varias menciones en el parte de su división.
     Ya en mayo y junio de 1918 los somalíes intervienen en la tercera batalla de l´Aisne, con menciones en los partes del ejército y obteniendo por segunda vez una Cruz de Guerra para su bandera. Muchos de sus oficiales, suboficiales y soldados también son premiados con galardones individuales al valor en combate. Combates que causaron un total de 562 muertos en las filas somalíes y cerca de 1.200 heridos.


INDOCHINA

Tiradores annamitas en trincheras

     Al iniciarse la guerra y bajo la orden de movilización, las unidades destinadas en la Indochina francesa se reagruparon de la siguiente forma: el 11º regimiento de infantería colonial formada en cuatro batallones exclusivamente de europeos, los 9º y 10º regimientos de infantería colonial (seis batallones de europeos), el 1er. regimiento de tiradores annamitas (4 batallones), el 4º regimiento de tiradores tonquineses (3 batallones), los 4º y 5º regimientos de artillería colonial, a los que había que sumar dos compañías de ingenieros indígenas y unidades supletorias de policía. Estos regimientos no son destinados nominalmente al frente europeo, pero suministraron varios cuadros de oficiales y de infantería que participaron en operaciones en la metrópoli o en el frente de Europa oriental.





Tiradores tonkineses en formación, París

     Ya en año 1912 se había pensado en alistar indochinos en caso de una guerra en Europa, estimando llegar a la cantidad de 200.000 en caso de orden de movilización. Una cifra exagerada ya que en realidad no llegaron a ser 100.000 los indochinos enviados a Francia durante la Primera Guerra Mundial, a los que se empleó mayoritariamente en trabajos de fortificaciones en el frente o retaguardia, en las fábricas e incluso en los jardines transformados en huertos del ´Château´ de Versailles.

     Una vez comprobado el buen resultado ofrecido por el primer contingente de indochinos como auxiliares sanitarios en Francia, las autoridades coloniales comenzaron a reclutar infantes para batallones de apoyo creados ad-hoc para ellos. Se les encargará de labores de apoyo a las unidades del frente: construcciones, reparación de carreteras y vías férreas, avituallamiento y conservación de acuartelamientos. Entre 1916 y 1918 hubo más de 43.000 indochinos destinados en la retaguardia de los frentes franceses y de oriente: 24.000 formando batallones de apoyo, 9.000 como sanitarios y otros 5.000 como conductores o administrativos.


Fanfarria batallón tiradores indochinos
Campamento tiradores tonkineses


     Pero también se emplearon en cuerpos de combate de primera línea; cerca de otros 5.000 se encuadraron en cuatro batallones: el 7º y 21º de tiradores indochinos en Francia y el 1º y 2º de tiradores indochinos en el frente de Europa oriental. El 7º batallón se creó en febrero de 1916 para reforzar los regimientos de infantería de la 19ª división francesa, participando en los terribles combates de Chemin des Dames; se disuelve en diciembre de 1919. El 21º batallón se forma en diciembre de 1916, se le encarga la vigilancia de campos de aterrizaje y de carreteras en el Aisne; en 1917 participa en la defensa contra los alemanes en los Vosgos, y al fin de la guerra acuartelado hasta su disolución en abril de 1919. En el frente oriental el 1er. batallón de tiradores indochinos desembarca en Salónica en mayo de 1916, llega a Monastir en 1917 donde combate a búlgaros y austríacos hasta julio de 1918, reembarcando en enero de 1919. El 2º BTI también es destinado a la retaguardia de Salónica en mayo de 1916, protagonizando ataques y contraataques contra fuerzas austríacas, albanesas y búlgaras hasta noviembre de 1918.

Annamitas en Salónica, frente oriental


     Al final de la guerra se contabilizaron 1.123 muertes entre los indochinos de los batallones en combate.

     La administración colonial no solamente reclutó soldados y tropas auxiliares, también se ocupó de incorporar trabajadores indochinos para el esfuerzo bélico: entre 1915 y 1919 unos 49.000 de esos trabajadores llegaron a Francia. Administrados por el servicio de trabajadores de guerra, fueron empleados como obreros rasos o especializados según su valía; sus habilidades y eficacia hicieron que muchos de ellos llegaran a trabajar en las nuevas industrias de la época como la automovilística o la aeronáutica.
Obreros annamitas trabajando en fábrica munición 
Obreros indochinos en Francia

     Finalizada la contienda, cierta cantidad de esos soldados y obreros decidieron quedarse en suelo francés. Por lo que no sería vano pensar en que varios de los indochinos que frecuentaron entonces las costumbres occidentales se parasen a reflexionar sobre su estatus de colonizados, y formasen el embrión del futuro movimiento nacionalista e independentista de sus tierras de origen.





     Por último mencionar que 277 tonkineses del 9º RIC de Hanoi formaron parte del batallón colonial siberiano que combatió a los soviéticos junto a los aliados en 1918.




LAS ´VIEJAS COLONIAS´, EL PACÍFICO Y LA INDIA.


     El servicio militar en las ´viejas colonias´ (Guadalupe, Martinica, Guayana y Reunión) era reivindicado como un derecho igualitario con la metrópoli por gran parte de su población, y como ciudadanos franceses de derecho desde 1848 muchos de sus reclutas formaban parte de los regimientos de infantería colonial del imperio.


´Poilus´martiniqueños

     Nada más iniciada la I Guerra Mundial caen los primeros combatientes de Guadalupe en las escaramuzas de fronteras y en el Marne; los sargentos Bambuck, Antenor de Grand-Bourg y el cabo Pitot de Basse-Terre se cuentan entre los primeros caídos franceses de la contienda. Entre 1914 y 1918 101.600 habitantes de Martinica, Guadalupe y Guayana fueron movilizados, de ellos 29.000 incorporados a filas y enviados a zonas militares; en la isla de Reunión se movilizó a 6.000 de sus hombres. Tristemente 2.290 hombres de las llamadas ´viejas colonias´ nunca regresaron a sus hogares. 
     En lo que concierne a las colonias del Pacífico, 1.134 melanesios de la Nueva Caledonia lucharon en el frente, donde cayeron 541 entre muertos y heridos. En la Polinesia se crea el batallón del Pacífico, que sufrió 332 muertos contabilizados en el frente. Por otra parte, algunos polinesios sirvieron en el cuerpo expedicionario australiano y neozelandés (ANZAC), que sufrió enormes bajas en los Dardanelos. 


Formación en Noumea (Nueva Caledonia) esperan barco para Francia

Tiradores canacos del batallón del Pacífico en Francia

     También llegaron 500 reclutas de los establecimientos franceses en la India, Pondychéry (hoy Puducherry), de los que cayeron 75 en los campos de combate.




EL ÍNDICO: MADAGASCAR Y COMORAS.


Reclutas malgaches
     Más de 30.000 tiradores coloniales malgaches y comorianos participaron en la guerra. De entre ellos diez mil fueron encuadrados en los regimientos de artillería pesada y 2.500 sirvieron como chóferes de camiones y automóviles. El resto formaron 21 batallones de apoyo, indispensables para mantenimiento y vigilancia de vías de comunicación, así como para el avituallamiento de las divisiones de primera línea. Sin embargo algunos de estos batallones también acabaron combatiendo en el frente, como el 1er. batallón llegado de Diego-Suárez y enviado directamente a la línea de fuego o el 12º batallón (2 cias. malgaches y una comoriana) que se cubrió de gloria en combates durante 1917 perdiendo 23 oficiales y 197 tiradores. En 1918 el batallón fue asignado al sector de los Vosgos y al cabo de un mes nombrado como 2º batallón de cazadores malgaches en honor al valor demostrado.
Tiradores malgaches
  
Auxiliares malgaches en una cía. de dirigibles

      En Europa oriental el 4º batallón de tiradores malgaches participa en la ofensiva franco-serbia del frente de Macedonia.
     El recuento final de bajas en la Gran Guerra para Madagascar y Comoras fue de 3.010 muertos y 1.835 heridos.

     Por otra parte, otros 5.300 malgaches fueron llamados a Francia como mano de obra para fábricas de armamento o destinados en construcciones necesarias para la defensa nacional.





Coloniales de distintos orígenes fueron reclutados en el ejército francés durante la Primera Guerra Mundial





Fuente: sitios libres de internet
             revues.org
             cndp.fr
             wikipedia

23 may 2016

Lili Marleen, la canción emblemática de la Segunda Guerra Mundial.

Lili Marleen, la fascinante historia de una canción. 



     Lili Marleen alcanzó su grado de mayor fama en la Segunda Guerra Mundial, la cual canturrearon y lloraron con sus estrofas millones de soldados y civiles . Primero bendecida y luego rechazada por el régimen nazi, fue adoptada como himno favorito de los soldados de la Wehrmacht y poco más tarde por los aliados como una especie de talismán. Seguramente sea el poema en lengua alemana más conocido del siglo XX y como canción ha sido traducida a cuarenta y tres idiomas, convertida en un un éxito universal. 

     Lili Marleen no fue compuesta como un canto bélico; es una canción de amor, pero también de muerte que se convirtió en uno de los iconos de la guerra.

     Con tres nacimientos, primero como poema, luego como canción y finalmente como leyenda, ésta es la historia de una composición que tuvo un destino extraordinario, fuera de lo común. 

     Su creación está certificada y documentada, pero su lanzamiento y difusión no parecen tener el mismo consenso. Sobre ello existen diferentes versiones e historias, e incluso distintos personajes se atribuyen el descubrimiento; se hace complicado separar la verdad de la fábula, las historias poco fundamentadas de otras más documentadas. Nos basaremos en éstas para nuestro relato.


El origen


 Hans Leip en uniforme 
     Todo comienza en 1915, durante la Primera Gran Guerra. Hans Leip, joven poeta alistado en el Regimiento de Fusileros de la Guardia Imperial, poco antes de partir hacia los Cárpatos para luchar contra los rusos escribe un poema titulado "La chica bajo el farol", dedicado a la hija de unos tenderos de su edificio apodada Lili que le gustaba, y a una enfermera de Berlín llamada Marleen de la que también se habría enamorado; sus versos convierten las dos mujeres en un solo personaje femenino. Una tópica combinación de sentimientos en tiempo de guerra: ausencia, añoranza, promesas eternas, nostalgia del hogar, amor perdido, miedo a la muerte... 

     Hans Leip sobrevivió a la guerra, ya que ese mismo año se rompe una vértebra tras una caída en el frente, lo provoca su desmovilización. El joven artista multidisciplinar sigue escribiendo novelas y versos, pero no es hasta 1937 cuando publica su poema "La chica bajo el farol". El texto cae en manos de un reputado compositor que acomodado dentro del régimen nazi, llamado Norbert Schultze. Tras componer su música, inicialmente piensa un cantante varón para lanzar el tema. No logra convencer a ninguno de sus contactos artísticos para que aporten su voz masculina, así que le envía la partitura a una cantante conocida suya (se dice que incluso fueron amantes) con la esperanza de que acepte.

     Lale Andersen, una rubia cantante de cabaret de Colonia con una incipiente carrera, acepta la propuesta de Schultze, y tras los primeros ensayos y actuaciones, interpreta la canción en una emisora de la Wehrmacht  en marzo de 1939, retitulada ´La canción de un joven centinela´. Esta joven artista, liberal para su época, casada con cuatro hijos y divorciada, busca el tema que la convierta en famosa. En agosto de 1939 el sello Electrola graba el disco con Lili Marleen en la cara B y dos temas más en la cara A. Falta un mes para la invasión de Polonia y el comienzo de la guerra. La comercialización del disco resulta un fiasco, apenas se venden 700 discos en todo el país, y la repercusión en las radios es mínima. La canción queda relegada, aunque no olvidada del todo.

Lale Andersen



Radio Belgrado 1941, el inicio del mito


     Abril de 1941, en la recién ocupada capital serbia la Werhmacht decide poner en marcha Radio Belgrado, una emisora estable destinada a entretener a la tropa y futura central de las emisoras en los Balcanes. La orden provenía del alto mando de propaganda del ejército (oposición del omnipotente Ministerio de Propaganda de Goebbels), y el subteniente Karl-Heinz Reintgen es el encargado de llevarla a cabo.

     La emisora se instala en el edificio del Ministerio de Agricultura yugoslavo, ya que los bombardeos habían destruído la emisora civil de Belgrado. Para arrancar las emisiones, Reintgen disponía apenas de una silla, mesa, un micrófono y el gramófono, pero podía emitir gracias a la cesión de un equipo de onda corta del I Grupo de Ejércitos. La gran ventaja de Radio Belgrado es que disponía de un moderno y potente transmisor Marconi en una finca de las afueras de la ciudad, conectada por cable al estudio. Dada su ubicación y condiciones del terreno tenía un enorme alcance para la época: llegaba a oírse en todo el Mediterráneo, en el norte de África, gran parte de Europa Occidental, Turquía, Persia e incluso en el interior de Rusia.

Edificio donde se instaló Radio Belgrado

     El gran problema de la emisora es que carecía de discos, pues los únicos que consiguieron en Belgrado eran de música serbia o discos de frágil baquelita. Se consigna entonces al subteniente Richard Kistenmacher en una misión a Viena para conseguir discos adecuados. Kistenmacher logra de la emisora vienesa del Reich unos 300 vinilos que allí no usaban, entre los que figuraba uno que le pareció adecuado por su título, "Canción de un joven centinela" de Lale Andersen. 

    La tonadilla militar de la entrada de la canción convence a los responsables de la radio para emitirla sin problema, a pesar de que no hubiese pasado el filtro de un censor del ministerio de Goebbels. Pero Radio Belgrado estaba administrado por el ejército, un poco más flexible y tolerante con la música emitida para el esparcimiento de sus soldados.

   El 18 de agosto, a las 21:57 h. se emite Lili Marleen en el cierre de emisión del programa que recordaba el hogar a los soldados leyendo cartas y mensajes de sus familiares. A los responsables de la radio el tema les gustó tanto que lo pincharon durante una semana siempre a la misma hora. El éxito fue fulgurante. Los soldados, pilotos y marinos destinados en el Mediterráneo, Yugoslavia, Grecia y el norte de África se ven atrapados por la melancolía y la voz arenosa de Lale Andersen. Desde entonces no dejan de pedirla masivamente. La canción rápidamente se considera el indicativo de Radio Belgrado, que la emite todos los días y a diferentes horas. Los soldados que vuelven de permiso a Alemania la solicitan a sus emisoras locales. Las ventas aumentan de manera exponencial, hasta las 170.000 copias. En ese tiempo Lili Marleen ya ha ´invadido´ todo el Reich.



    En el frente ruso la canción también se impone como la favorita de los soldados, quienes se agrupaban alrededor de una radio para sintonizar el dial que les permitiera soñar con el hogar y los seres queridos; un momento de apaciguamiento en medio de la crueldad de la guerra en el este. Durante los meses finales de la batalla de Stalingrado, ya cercado el VI Ejército alemán, sin posibilidad ni siquiera de recibir correo, la radio y canciones como Lili Marleen fueron el único sustento moral y el contacto que les mantenía unidos con la patria y el recuerdo de sus familias.


     El fenómeno musical comienza a traspasar las trincheras; en el frente norteafricano los soldados británicos también sintonizaban Radio Belgrado para escuchar la canción, aunque fuera en alemán, llegando incluso a la anécdota de que en el lado británico donde no tenían receptor, había oficiales que gritaban «Comrades, louter please» a los alemanes para que subiesen el volumen de sus radios . Durante 8 meses, en el norte de África a las 21:57 un alto el fuego no escrito se impuso entre los dos bandos, las armas callaban por unos minutos para escuchar Lili Marleen. Era tal la propagación que hasta el mismo Hitler le dijo en una ocasión a su ayudante personal <<esta cancioncilla nos va a sobrevivir a todos>>.


Letra original de Lili Marleen

La hostilidad de Goebbels



     El éxito del tema alcanza tal dimensión que llega a molestar a las autoridades nazis, sobre todo a Goebbels, que decide prohibir su emisión en las radios del Reich. No la soporta por dos motivos: considera que la canción reblandece el espíritu combativo de los soldados germanos, y por su desconfianza hacia Lale Andersen (ella era amiga y amante del compositor suizo judío Rolf Lieberman, con el que mantenía correspondencia). La Gestapo la tenía vigilada. La aversión de Goebbels culmina en el verano de 1942, en uno de los viajes organizados en el que llevaban famosos a visitar el guetto de Varsovia como si de un zoo se tratara; la rubia intérprete, invitada forzosa al viaje, se negó a bajarse del coche en el guetto, y en ese mismo viaje abofetea en público al todopoderoso ministro de la Propaganda que se le había insinuado. La afrenta es grave, Goebbels le prohíbe actuar y cantar, y llega a considerar seriamente su deportación, pero la fama de la Andersen le precede. Una marea de miles de protestas y peticiones de soldados alemanes de todos los frentes llegan a diario a los puestos de mando y ministerios nazis: quieren volver a escuchar su Lili Marleen en las ondas. El mismísimo Rommel, considerado un héroe de guerra, decía que la canción era un aporte de moral para su Afrika Korps. Varias bandas militares la incluyen en su repertorio, e incluso la hija de 4 años del mariscal Göring tiene una grabación balbuceando la canción. Goebbels no puede resistir la presión y vuelve a autorizar la emisión, pero ordena componer una versión más marcial, una composición acorde con el que considera el espíritu del pueblo alemán. 


     Lale Andersen le escribe a su amigo Lieberman pidiéndole ayuda para refugiarse en Zurich. Pero la Gestapo intercepta la misiva; Goebbels en venganza consigue que destinen a su hijo de 21 años al infierno del frente ruso. La cantante llega al intento de suicidio que por suerte no lleva a término.

     El silencio radiofónico de Lale Andersen es aprovechado por los aliados para crear el rumor de que la cantante estaría recluída en un campo de concentración o que incluso había sido ejecutada, y también emiten una versión paródica de Lili Marleen con una letra que hablaba sobre la crueldad del régimen nazi y el sufrimiento con el que Hitler castigaba a la población alemana.

     Hacia el final de la guerra, el Ministerio de Propaganda permite que la cantante regrese a los escenarios, pero con la prohibición expresa de interpretar Lili Marleen; no hacía falta, Lale consigue que sea el público que la cante a capella, saltándose de manera ingeniosa la censura nazi.




El lado gris

     Era inevitable que la canción formase parte de alguna manera en los sucesos más perversos y sombríos del Tercer Reich.

En muchos guetos del este, la melodía sonaba lúgubremente al paso cansino de los judíos cautivos, desfilando bajo la mirada de sus guardianes SS, muchas veces hacia sus propias ejecuciones.


     Se ordena a los Einsatzgruppen que, durante sus escalofriantes campañas de eliminación, la emitan por altavoces en las crueles ejecuciones de judíos y eslavos en las zonas ocupadas (por ello en países como Polonia todavía en la actualidad la canción es repudiada).

     La fama, en este sentido triste fama, de la canción no solo alcanzaba a los verdugos, como si de un virus se tratase llegaba a los oídos de miles de presos y trabajadores forzados en Alemania. En varios campos de concentración se le modificaba la letra: en Birkenau las prisioneras la transformaron en una canción de esperanza, en Dora era un bálsamo tras las penosas jornadas de trabajo esclavo, en Mathausen y Gusen hasta le añadían estrofas para reírse de sus captores. Increíblemente, en los escenarios más desesperados y contrarios a la dignidad humana Lili Marleen llegó a ser una expresión de sombra pero también de luz. 


La canción alcanza a todos los bandos. Un éxito mundial.

     Ya en 1942, la famosa modelo y cantante francesa Suzy Solidor interpretaba la versión gala de Lili Marleen en su cabaret, frecuentado por oficiales y soldados germanos encantandos de oír su canción favorita en el París ocupado. Esta supuesta colaboración le causó algunos problemas judiciales a la francesa en la posguerra -aunque parece que en realidad era una agente reclutada por la Intelligence británica-.


     No podía faltar la versión en español; la 250 Division de voluntarios españoles -División Azul- formalmente era parte del ejército alemán, y sus integrantes también habían sucumbido al embrujo de la voz de Lale Andersen, adoptándola como uno de sus himnos favoritos, más incluso que el propio divisionario. Conserva el tono marcial, pero con un aire más castizo y español.



     En 1943 los aliados, molestos porque sus tropas se han vuelto extremadamente admiradoras de la canción alemana, deciden traducirla al inglés, y de paso alcanzar a las líneas alemanas con la intención de que el nuevo tema en inglés consiga la supremacía radiofónica. Como intérpretes se elige a las famosas Anne Shelton y Vera Lynn, cuyas versiones se radian a todos los frentes donde haya soldados del imperio británico. Al mismo tiempo se intenta desvirtuar el espíritu la canción original, incluso cambiando la nacionalidad de Lale Andersen de alemana a danesa, y expandiendo el rumor de que originalmente se compuso como versos críticos con el régimen nazi.

Anne Shelton


     Y llega la explosión definitiva con Marlene Dietrich; el mando aliados eligen a la diva como intérprete para otra versión en inglés, ya conscientes de que la canción era todo un hito psicológico para los soldados. La elección no es trivial: la Dietrich, alemana de origen, se había exiliado en los Estados Unidos huyendo de la barbarie nazi. Su nueva nacionalidad norteamericana junto a su fama como estrella de Hollywood la convertían en todo un símbolo. Esta nueva versión de Lili Marleen ya no es marcial, sino que se convierte realmente en una canción de amor, con un ritmo más cálido acompasado con unos acordes de jazz. Marlene Dietrich acude en varias ocasiones al frente a dar conciertos multitudinarios a los soldados aliados; además se decide que interprete la versión en el propio idioma alemán para emitirla en todas las radios que alcancen territorio del Reich. Los aliados también ganan la guerra psicológica y logran apropiarse de Lili Marleen, ya desnazificada. Eisenhower llegó a decir que la canción fue la única buena aportación de Alemania a la guerra.



Marlene Dietrich cantando a las tropas aliadas

Marlene Dietrich posa con los soldados antes de actuar


     El impacto fue tan grande, que todavía en la actualidad se piensa erróneamente que Marlene Dietrich fue la primera en cantar la canción.

     Por supuesto, tras la guerra el éxito mantuvo a Lili Marleen en el candelero, y muchos artistas de gran fama y reputación la incluyeron en su repertorio, inclusive grupos de pop a finales del siglo XX. 
En 1980 el director de cine Rainer Werner Fassbinder rodó una versión novelada de Lili Marleen, protagonizada por Hanna Schygulla y Giancarlo Giannini.



     Como última anécdota, Lili Marleen fue el origen de la creación del personaje humorístico Lilly, que fue famosa en los años cincuenta en Alemania y sirvió de inspiración para crear la famosa muñeca Barbie. Pero esa ya es otra historia...



Fuentes: ´Lili Marleen, canción de amor y muerte´ de Rosa Sala Rose
               ´Lili Marleen, la increíble historia de la más hermosa canción de amor´de Jean-Pierre Guéno
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