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23 may 2016

Lili Marleen, la canción emblemática de la Segunda Guerra Mundial.

Lili Marleen, la fascinante historia de una canción. 



     Lili Marleen alcanzó su grado de mayor fama en la Segunda Guerra Mundial, la cual canturrearon y lloraron con sus estrofas millones de soldados y civiles . Primero bendecida y luego rechazada por el régimen nazi, fue adoptada como himno favorito de los soldados de la Wehrmacht y poco más tarde por los aliados como una especie de talismán. Seguramente sea el poema en lengua alemana más conocido del siglo XX y como canción ha sido traducida a cuarenta y tres idiomas, convertida en un un éxito universal. 

     Lili Marleen no fue compuesta como un canto bélico; es una canción de amor, pero también de muerte que se convirtió en uno de los iconos de la guerra.

     Con tres nacimientos, primero como poema, luego como canción y finalmente como leyenda, ésta es la historia de una composición que tuvo un destino extraordinario, fuera de lo común. 

     Su creación está certificada y documentada, pero su lanzamiento y difusión no parecen tener el mismo consenso. Sobre ello existen diferentes versiones e historias, e incluso distintos personajes se atribuyen el descubrimiento; se hace complicado separar la verdad de la fábula, las historias poco fundamentadas de otras más documentadas. Nos basaremos en éstas para nuestro relato.


El origen


 Hans Leip en uniforme 
     Todo comienza en 1915, durante la Primera Gran Guerra. Hans Leip, joven poeta alistado en el Regimiento de Fusileros de la Guardia Imperial, poco antes de partir hacia los Cárpatos para luchar contra los rusos escribe un poema titulado "La chica bajo el farol", dedicado a la hija de unos tenderos de su edificio apodada Lili que le gustaba, y a una enfermera de Berlín llamada Marleen de la que también se habría enamorado; sus versos convierten las dos mujeres en un solo personaje femenino. Una tópica combinación de sentimientos en tiempo de guerra: ausencia, añoranza, promesas eternas, nostalgia del hogar, amor perdido, miedo a la muerte... 

     Hans Leip sobrevivió a la guerra, ya que ese mismo año se rompe una vértebra tras una caída en el frente, lo provoca su desmovilización. El joven artista multidisciplinar sigue escribiendo novelas y versos, pero no es hasta 1937 cuando publica su poema "La chica bajo el farol". El texto cae en manos de un reputado compositor que acomodado dentro del régimen nazi, llamado Norbert Schultze. Tras componer su música, inicialmente piensa un cantante varón para lanzar el tema. No logra convencer a ninguno de sus contactos artísticos para que aporten su voz masculina, así que le envía la partitura a una cantante conocida suya (se dice que incluso fueron amantes) con la esperanza de que acepte.

     Lale Andersen, una rubia cantante de cabaret de Colonia con una incipiente carrera, acepta la propuesta de Schultze, y tras los primeros ensayos y actuaciones, interpreta la canción en una emisora de la Wehrmacht  en marzo de 1939, retitulada ´La canción de un joven centinela´. Esta joven artista, liberal para su época, casada con cuatro hijos y divorciada, busca el tema que la convierta en famosa. En agosto de 1939 el sello Electrola graba el disco con Lili Marleen en la cara B y dos temas más en la cara A. Falta un mes para la invasión de Polonia y el comienzo de la guerra. La comercialización del disco resulta un fiasco, apenas se venden 700 discos en todo el país, y la repercusión en las radios es mínima. La canción queda relegada, aunque no olvidada del todo.

Lale Andersen



Radio Belgrado 1941, el inicio del mito


     Abril de 1941, en la recién ocupada capital serbia la Werhmacht decide poner en marcha Radio Belgrado, una emisora estable destinada a entretener a la tropa y futura central de las emisoras en los Balcanes. La orden provenía del alto mando de propaganda del ejército (oposición del omnipotente Ministerio de Propaganda de Goebbels), y el subteniente Karl-Heinz Reintgen es el encargado de llevarla a cabo.

     La emisora se instala en el edificio del Ministerio de Agricultura yugoslavo, ya que los bombardeos habían destruído la emisora civil de Belgrado. Para arrancar las emisiones, Reintgen disponía apenas de una silla, mesa, un micrófono y el gramófono, pero podía emitir gracias a la cesión de un equipo de onda corta del I Grupo de Ejércitos. La gran ventaja de Radio Belgrado es que disponía de un moderno y potente transmisor Marconi en una finca de las afueras de la ciudad, conectada por cable al estudio. Dada su ubicación y condiciones del terreno tenía un enorme alcance para la época: llegaba a oírse en todo el Mediterráneo, en el norte de África, gran parte de Europa Occidental, Turquía, Persia e incluso en el interior de Rusia.

Edificio donde se instaló Radio Belgrado

     El gran problema de la emisora es que carecía de discos, pues los únicos que consiguieron en Belgrado eran de música serbia o discos de frágil baquelita. Se consigna entonces al subteniente Richard Kistenmacher en una misión a Viena para conseguir discos adecuados. Kistenmacher logra de la emisora vienesa del Reich unos 300 vinilos que allí no usaban, entre los que figuraba uno que le pareció adecuado por su título, "Canción de un joven centinela" de Lale Andersen. 

    La tonadilla militar de la entrada de la canción convence a los responsables de la radio para emitirla sin problema, a pesar de que no hubiese pasado el filtro de un censor del ministerio de Goebbels. Pero Radio Belgrado estaba administrado por el ejército, un poco más flexible y tolerante con la música emitida para el esparcimiento de sus soldados.

   El 18 de agosto, a las 21:57 h. se emite Lili Marleen en el cierre de emisión del programa que recordaba el hogar a los soldados leyendo cartas y mensajes de sus familiares. A los responsables de la radio el tema les gustó tanto que lo pincharon durante una semana siempre a la misma hora. El éxito fue fulgurante. Los soldados, pilotos y marinos destinados en el Mediterráneo, Yugoslavia, Grecia y el norte de África se ven atrapados por la melancolía y la voz arenosa de Lale Andersen. Desde entonces no dejan de pedirla masivamente. La canción rápidamente se considera el indicativo de Radio Belgrado, que la emite todos los días y a diferentes horas. Los soldados que vuelven de permiso a Alemania la solicitan a sus emisoras locales. Las ventas aumentan de manera exponencial, hasta las 170.000 copias. En ese tiempo Lili Marleen ya ha ´invadido´ todo el Reich.



    En el frente ruso la canción también se impone como la favorita de los soldados, quienes se agrupaban alrededor de una radio para sintonizar el dial que les permitiera soñar con el hogar y los seres queridos; un momento de apaciguamiento en medio de la crueldad de la guerra en el este. Durante los meses finales de la batalla de Stalingrado, ya cercado el VI Ejército alemán, sin posibilidad ni siquiera de recibir correo, la radio y canciones como Lili Marleen fueron el único sustento moral y el contacto que les mantenía unidos con la patria y el recuerdo de sus familias.


     El fenómeno musical comienza a traspasar las trincheras; en el frente norteafricano los soldados británicos también sintonizaban Radio Belgrado para escuchar la canción, aunque fuera en alemán, llegando incluso a la anécdota de que en el lado británico donde no tenían receptor, había oficiales que gritaban «Comrades, louter please» a los alemanes para que subiesen el volumen de sus radios . Durante 8 meses, en el norte de África a las 21:57 un alto el fuego no escrito se impuso entre los dos bandos, las armas callaban por unos minutos para escuchar Lili Marleen. Era tal la propagación que hasta el mismo Hitler le dijo en una ocasión a su ayudante personal <<esta cancioncilla nos va a sobrevivir a todos>>.


Letra original de Lili Marleen

La hostilidad de Goebbels



     El éxito del tema alcanza tal dimensión que llega a molestar a las autoridades nazis, sobre todo a Goebbels, que decide prohibir su emisión en las radios del Reich. No la soporta por dos motivos: considera que la canción reblandece el espíritu combativo de los soldados germanos, y por su desconfianza hacia Lale Andersen (ella era amiga y amante del compositor suizo judío Rolf Lieberman, con el que mantenía correspondencia). La Gestapo la tenía vigilada. La aversión de Goebbels culmina en el verano de 1942, en uno de los viajes organizados en el que llevaban famosos a visitar el guetto de Varsovia como si de un zoo se tratara; la rubia intérprete, invitada forzosa al viaje, se negó a bajarse del coche en el guetto, y en ese mismo viaje abofetea en público al todopoderoso ministro de la Propaganda que se le había insinuado. La afrenta es grave, Goebbels le prohíbe actuar y cantar, y llega a considerar seriamente su deportación, pero la fama de la Andersen le precede. Una marea de miles de protestas y peticiones de soldados alemanes de todos los frentes llegan a diario a los puestos de mando y ministerios nazis: quieren volver a escuchar su Lili Marleen en las ondas. El mismísimo Rommel, considerado un héroe de guerra, decía que la canción era un aporte de moral para su Afrika Korps. Varias bandas militares la incluyen en su repertorio, e incluso la hija de 4 años del mariscal Göring tiene una grabación balbuceando la canción. Goebbels no puede resistir la presión y vuelve a autorizar la emisión, pero ordena componer una versión más marcial, una composición acorde con el que considera el espíritu del pueblo alemán. 


     Lale Andersen le escribe a su amigo Lieberman pidiéndole ayuda para refugiarse en Zurich. Pero la Gestapo intercepta la misiva; Goebbels en venganza consigue que destinen a su hijo de 21 años al infierno del frente ruso. La cantante llega al intento de suicidio que por suerte no lleva a término.

     El silencio radiofónico de Lale Andersen es aprovechado por los aliados para crear el rumor de que la cantante estaría recluída en un campo de concentración o que incluso había sido ejecutada, y también emiten una versión paródica de Lili Marleen con una letra que hablaba sobre la crueldad del régimen nazi y el sufrimiento con el que Hitler castigaba a la población alemana.

     Hacia el final de la guerra, el Ministerio de Propaganda permite que la cantante regrese a los escenarios, pero con la prohibición expresa de interpretar Lili Marleen; no hacía falta, Lale consigue que sea el público que la cante a capella, saltándose de manera ingeniosa la censura nazi.




El lado gris

     Era inevitable que la canción formase parte de alguna manera en los sucesos más perversos y sombríos del Tercer Reich.

En muchos guetos del este, la melodía sonaba lúgubremente al paso cansino de los judíos cautivos, desfilando bajo la mirada de sus guardianes SS, muchas veces hacia sus propias ejecuciones.


     Se ordena a los Einsatzgruppen que, durante sus escalofriantes campañas de eliminación, la emitan por altavoces en las crueles ejecuciones de judíos y eslavos en las zonas ocupadas (por ello en países como Polonia todavía en la actualidad la canción es repudiada).

     La fama, en este sentido triste fama, de la canción no solo alcanzaba a los verdugos, como si de un virus se tratase llegaba a los oídos de miles de presos y trabajadores forzados en Alemania. En varios campos de concentración se le modificaba la letra: en Birkenau las prisioneras la transformaron en una canción de esperanza, en Dora era un bálsamo tras las penosas jornadas de trabajo esclavo, en Mathausen y Gusen hasta le añadían estrofas para reírse de sus captores. Increíblemente, en los escenarios más desesperados y contrarios a la dignidad humana Lili Marleen llegó a ser una expresión de sombra pero también de luz. 


La canción alcanza a todos los bandos. Un éxito mundial.

     Ya en 1942, la famosa modelo y cantante francesa Suzy Solidor interpretaba la versión gala de Lili Marleen en su cabaret, frecuentado por oficiales y soldados germanos encantandos de oír su canción favorita en el París ocupado. Esta supuesta colaboración le causó algunos problemas judiciales a la francesa en la posguerra -aunque parece que en realidad era una agente reclutada por la Intelligence británica-.


     No podía faltar la versión en español; la 250 Division de voluntarios españoles -División Azul- formalmente era parte del ejército alemán, y sus integrantes también habían sucumbido al embrujo de la voz de Lale Andersen, adoptándola como uno de sus himnos favoritos, más incluso que el propio divisionario. Conserva el tono marcial, pero con un aire más castizo y español.



     En 1943 los aliados, molestos porque sus tropas se han vuelto extremadamente admiradoras de la canción alemana, deciden traducirla al inglés, y de paso alcanzar a las líneas alemanas con la intención de que el nuevo tema en inglés consiga la supremacía radiofónica. Como intérpretes se elige a las famosas Anne Shelton y Vera Lynn, cuyas versiones se radian a todos los frentes donde haya soldados del imperio británico. Al mismo tiempo se intenta desvirtuar el espíritu la canción original, incluso cambiando la nacionalidad de Lale Andersen de alemana a danesa, y expandiendo el rumor de que originalmente se compuso como versos críticos con el régimen nazi.

Anne Shelton


     Y llega la explosión definitiva con Marlene Dietrich; el mando aliados eligen a la diva como intérprete para otra versión en inglés, ya conscientes de que la canción era todo un hito psicológico para los soldados. La elección no es trivial: la Dietrich, alemana de origen, se había exiliado en los Estados Unidos huyendo de la barbarie nazi. Su nueva nacionalidad norteamericana junto a su fama como estrella de Hollywood la convertían en todo un símbolo. Esta nueva versión de Lili Marleen ya no es marcial, sino que se convierte realmente en una canción de amor, con un ritmo más cálido acompasado con unos acordes de jazz. Marlene Dietrich acude en varias ocasiones al frente a dar conciertos multitudinarios a los soldados aliados; además se decide que interprete la versión en el propio idioma alemán para emitirla en todas las radios que alcancen territorio del Reich. Los aliados también ganan la guerra psicológica y logran apropiarse de Lili Marleen, ya desnazificada. Eisenhower llegó a decir que la canción fue la única buena aportación de Alemania a la guerra.



Marlene Dietrich cantando a las tropas aliadas

Marlene Dietrich posa con los soldados antes de actuar


     El impacto fue tan grande, que todavía en la actualidad se piensa erróneamente que Marlene Dietrich fue la primera en cantar la canción.

     Por supuesto, tras la guerra el éxito mantuvo a Lili Marleen en el candelero, y muchos artistas de gran fama y reputación la incluyeron en su repertorio, inclusive grupos de pop a finales del siglo XX. 
En 1980 el director de cine Rainer Werner Fassbinder rodó una versión novelada de Lili Marleen, protagonizada por Hanna Schygulla y Giancarlo Giannini.



     Como última anécdota, Lili Marleen fue el origen de la creación del personaje humorístico Lilly, que fue famosa en los años cincuenta en Alemania y sirvió de inspiración para crear la famosa muñeca Barbie. Pero esa ya es otra historia...



Fuentes: ´Lili Marleen, canción de amor y muerte´ de Rosa Sala Rose
               ´Lili Marleen, la increíble historia de la más hermosa canción de amor´de Jean-Pierre Guéno
                Dominios públicos       













25 oct 2015

La batalla de Flers-Courcelette. Los tanques irrumpen en la Primera Guerra Mundial.

Los primeros tanques en la historia. La ofensiva del Somme.

      

      La batalla de Flers-Courcelette fue la tercera y última gran ofensiva británica en medio de la gran batalla del Somme. En su origen se concibió como un simple ataque paralelo, pero finalmente tendrá un impacto importante sobre la Primera Guerra Mundial además de cambiar para siempre las tácticas de guerra.

     La ofensiva del Somme tuvo lugar durante el verano y el otoño de 1916, y la batalla de Flers-Courcelette se inició el 15 de septiembre. Se alargó durante una terrible semana con el objetivo de abrir una brecha en las defensas alemana con bombardeos de artillería seguidos de masivos asaltos de infantería. La caballería tendría entonces la misión de introducirse a través de la brecha para seguir con el avance. 

 

 

  Preludio


     A principios de verano de 1915 ya era evidente que la victoria iba a depender de tácticas que permitieran dominar la guerra de trincheras instaurada en el frente occidental. Existía por entonces un proyecto británico para el desarrollo de un "acorazado terrestre" con el fin de combatir con éxito las trincheras, las alambradas y las ametralladoras. El proyecto estaba dirigido por el Landships Committee, una pequeña comisión creada en febrero de 1915 por el Primer Lord del Almirantazgo, Winston Churchill. Tenían que crear un vehículo blindado capaz de romper el impasse provocado por la guerra de trincheras.
  

     El primer prototipo estuvo listo en otoño de 1915, construído en los talleres William Foster & Company of Lincoln.


      Bautizado Little Willie fue el primer prototipo de tanque de la Historia.




     El proyecto dió a luz el Mark I, el primer carro blindado en entrar en combate. Al vehículo le llamaron inicialmente "tanque" con el fin de engañar a los alemanes y hacerles creer que eran contenedores para transportar agua.

     El primer prototipo de Mark I estuvo listo enero de 1916. Tras unos meses de pruebas el general Sir Douglas Haig, comandante del CEP británico, planeó el primer ataque masivo de tanques para el primer día de la ofensiva del Somme.


     Presionando para que los fabricantes cumpliesen plazos de entrega de suficientes carros, dos meses y medio más tarde llegaron al frente. Haig ordena entonces a su segundo al mando, general Sir Henry Rawlinson, integrar las máquinas en los planes de combate del 4º Ejército. 


Los Mark I en la batalla.


     El 15 de septiembre comienza una batalla que pronto derivó en un gigantesco choque de contendientes. El ataque inicial cogió por sorpresa a las tropas alemanas, que abandonaron casi 2 kilómetros de frente ante el empuje de británicos y canadienses. Pero poco a poco estos fueron frenando el avance a medida que aumentaban las dificultades.




     El avance de los tanques fue problemático desde el principio. De la formación inicial de 49 tanques previstos, solo 32 están preparados para lanzar el ataque. De estos últimos 7 se averiaron nada más arrancar, lo que únicamente dejaba 25 unidades operativas, casi la mitad,
El impacto principal de los tanque fue psicológico; su presencia aterrorizó a los defensores alemanes y animó a los atacantes. 


     Pero el efecto táctico resultó escaso. En la práctica aportaban poco apoyo real a la infantería, y la mayoría de los carros se averiaron o fueron inmovilizados en plena batalla. Solamente 9 tanques consiguieron penetrar las líneas alemanas, a una velocidad que no superaba el paso de la infantería.
El general Haig había hecho caso omiso a las advertencias del uso prematuro de los tanques. El terreno de la batalla era demasiado accidentado y los tanquistas aliados no estaban suficientemente entrenados en el dominio de sus máquinas.

     El día 17 se ordenó un segundo ataque a los vehículos que quedaban operativos, pero ante una climatología muy complicada y las elevadas pérdidas se decidió anular la ofensiva de los blindados.


Consecuencias

     Mis desdichados "acorazados terrestres" han sido utilizados de forma prematura y a una escala insignificante... Si se hubiesesen usado esas formidables máquinas de manera debida y a gran escala, la victoria habría sido brillante, pero lamentablemente se le han desvelado al enemigo con el único y mezquino fin de conquistar algunas aldeas ruinosas...
                    El Primer Lord del Almirantazgo, Winston Churchill

     Esta y otras críticas rápidamente consiguen que se apliquen mejoras en máquinas y tácticas, llegando al final del conflicto con una nueva arma temible para los ejércitos que lo posean.

     La batalla de Flers-Courcelette llega a su fin el 22 de septiembre, con 29.000 bajas para los aliados (ingleses, escoceses, canadienses y neozelandeses) que toman parte en esta sangrienta semana, con pírrica victoria para tan graves penalidades.


     Tampoco significó el fin de la batalla más grande, la del Somme, que tuvo unas consecuencias terribles sobre todo para los británicos (En esta misma batalla cayó Raymond Asquith, hijo del primer ministro H.H. Asquith, y herido grave Harold Macmillan, futuro primer ministro). La ofensiva prosiguió unos dos meses más, pero Haig y su cuartel general ya habían renunciado entonces a atravesar las líneas alemanas, rebajando sus metas a objetivos más limitados.


      Pero Flers-Courcelette deja una huella indeleble en la historia bélica mundial: los tanques. Tras su primera aparición, sus mejoras y desarrollo hicieron de ellos un arma táctica que ya no dejaron de usar ninguno de los dos bandos. Y su futuro estaba todavía por contarse.







fuentes:
dominios públicos & British Mark I Tank 1916

23 jun 2014

La Primera Guerra Mundial 1914-18. El origen.

Antecedentes del apocalípsis.


     Hace 100 años se originó un conflicto cuyos motivos han sido complejos y numerosos; un cúmulo de acontecimientos provocaron un apocalípsis bélico que supuso una entrada trágica al S. XX para un mundo acostumbrado a las maneras del S. XIX.
      Entre 1871 y 1914 muchos factores fueron desestabilizando el precario equilibrio que había entre las potencias europeas. Los principales fueron el desmedido imperialismo que practicaban dichos países (sobre todo en África), el surgimiento de Alemania como potencia y una rivalidad que abocó en acuerdos y alianzas entre bloques antagonistas, todo ello aderezado por el nacimiento de varios movimientos nacionalistas en el seno de los imperios.





Alemania, nueva potencia europea. 

     La victoria  de Prusia sobre Francia en la guerra de 1871 permitió la unificación de una nueva Alemania y la creación de una nueva potencia en pleno corazón de Europa. El surgimiento de Alemania como potencia contribuyó al aumento de las tensiones entre los estados europeos. El comportamiento germano de querer impulsarse a nivel militar y económico terminó por levantar muchos recelos entre los demás estados europeos, tensando las relaciones diplomáticas.


Francia se rinde ante Prusia, 1871

Bismarck y Guillermo II 






  De 1890 a 1914 la población alemana pasó de 49 a 66 millones de habitantes, acompañando un desarrollo económico sin precedente entonces. Alemania exportaba más acero que Francia, Rusia y Gran Bretaña reunidas, y era el segundo productor de carbón, tras los ingleses. Ese poder industrial permitió la mejora de la capacidad militar de un país que ya tenía de por sí un ejército instruído y bien equipado. Asimismo, la marina de guerra alemana era la segunda más poderosa del mundo, tras la de Gran Bretaña.


     La política exterior llevada a cabo por Otto von Bismarck entre 1871 y 1890 consiguió la firma de varios tratados y alianzas (casi siempre con cláusulas secretas), aunque siempre con el objetivo de preservar el equilibrio europeo. En 1879 se firmó la Doble Alianza con el imperio austro-húngaro, con obligación de ayuda mútua en caso de ataque provocado por la imperialista Rusia de los zares. Además con ello Bismarck tenía la esperanza que los austro-húngaros desviasen su atención de los Balcanes. Más al contrario, los austríacos aumentaron su represión contra los movimientos nacionalistas balcánicos, provocando una indeseada agitación en la región. Italia solicita su inclusión en el acuerdo, que pasa a denominarse la Triple Alianza. En 1887 Alemania firma en secreto con Rusia un tratado que estipulaba la neutralidad rusa en caso de conflicto con Francia y la neutralidad alemana en caso de un ataque ruso al imperio austro-húngaro, así como el apoyo diplomático alemán a la política rusa en los Balcanes. Bismarck afirmaba que esa duplicidad de tratados permitía a Alemania actuar con flexibilidad en frentes diferentes.
    
     Pero a partir de 1897 el Kaiser Guillermo II anuncia su nueva Weltpolitik, "política mundial", justificada por la dependencia de la industria alemana, cada vez más poderosa, de las importaciones de materias primas. Al contrario que la diplomacia maquiavélica de Bismarck, la Weltpolitik incidía en hacer un hueco entre las potencias a la nueva Alemania y adquirir nuevos territorios que tuviesen las necesarias materias primas, casi todos ellos en ultramar. Esta Weltpolitik, llevada a cabo por von Bülow, necesitaba una poderosa fuerza naval que consiguió poner en activo el diligente almirante von Tirpitz. Esto y la ambición alemana de incrementar su imperio colonial despertaron los recelos de franceses y británicos, desembocando en unas tensiones que, sumadas a otras, llevaron al mundo hacia una guerra sin igual hasta entonces.


El Kaiser y sus generales.

El imperialismo europeo y su repercusión.



     La aparición y desarrollo imperialista europeo avivó las tensiones diplomáticas y militares desde 1880. Gran Bretaña, Francia, Alemania, Bélgica, Portugal, Italia y en menor medida España se repartieron territorios en África, colonizando el 90% del continente negro. Además las potencias europeas, incluída Rusia, también estaban mirando hacia Asia e intentando imponer sus colonias. Para gran parte de estos estados el imperialismo era un nuevo tipo de competencia para incrementar sus riquezas y poder, al fin y al cabo asegurar su supervivencia.




Las potencias europeas repartiendo África en la conferencia de Berlín
(caricatura de la época).
    
     En un intento de acuerdo pacífico se organiza la Conferencia de Berlín (1884-85) para el reparto de los vastos territorios africanos, pero a pesar de todo la carrera por conseguir territorios llegó a enfrentamientos entre potencias, como la crisis de Fachoda entre franceses y británicos (1898) y a la guerra ruso-japonesa (1904-05) que ganó inesperadamente Japón. La Weltpolitik alemana no hacía sino subir la tensión de toda esta carrera europea por incrementar colonias. 

     Al otro lado del atlántico los Estados Unidos de América comenzaban a reclamar su trozo de pastel, pugnando con una agotada y arruinada España por hacerse con los restos de su antiguo imperio . 



La crisis búlgara y el avispero de los Balcanes.

     En 1876 estalla en Bulgaria una sublevación contra el imperio otomano. Los rebeldes estaban apoyados por Serbia, Montenegro y Rusia. La crisis desembocó en una guerra entre Rusia y Turquía (1877-78) y la consiguiente derrota otomana. Bulgaria se erigió en país independiente, Rumanía y Serbia recibieron compensaciones territoriales y los imperios ruso y austro-húngaro se guardaron el derecho de supervisar Bosnia-Herzegovina, hasta entonces territorio otomano. Dichos acuerdos irritaron a Gran Bretaña, que consideraba concedían demasiado poder a Rusia en el corazón de Europa.


Uniformes de la 1ª Guerra de los Balcanes



     Fue cuando el canciller Bismarck, como mediador, propuso organizar en 1878 un congreso en Berlín y firmar un tratado para intentar limitar la influencia rusa. Serbia, Montenegro y Rumanía consiguieron su total independencia, y se acordó poner a Bosnia-Herzegovina bajo control único de la administración austro-húngara. Para que el imperio otomano conservase cierto equilibrio se le concedió los territorios del sur de Bulgaria (la llamada Rumelia), lo que provocó el levantamiento de los nacionalistas eslavos, que pedían reunificarse con el resto de Bulgaria. Rusia aprovechó el pretexto para ocupar ese territorio y aumentar sus posesiones, lo que disgustó a los austro-húngaros que, con el apoyo de Bismarck, lograron que se retirasen de allí las tropas del zar Nicolás II
     Esta crisis búlgara se llevó por delante a Bismarck y su diplomacia de mediación, además de la disolución del tratado de ayuda mútua entre Rusia y Alemania. El canciller fue depuesto en 1890, y el Kaiser Guillermo II endureció la diplomacia y las demandas internacionales de Alemania. 

     La agitación en los Balcanes, lejos de mejorar, se fue agravando poco a poco. Las demandas de las diversas etnias y el creciente nacionalismo afectaban al estado político y militar de los dos imperios que dominaban esa región, el austro-húngaro y el otomano. En 1903 moría asesinado el rey de Serbia Alejandro 1º; su succesor en el trono Pedro 1º era hostil al imperio de los Habsburgo y al otomano, por lo que firmó una alianza militar con Rusia. Tras la anexión austríaca de Bosnia-Herzegovina en 1908, crea y lidera la Liga de los Balcanes (1912), compuesta por Bulgaria, Grecia, Montenegro y la propia Serbia. Immediatamente la Liga declara y gana la guerra a una Turquía en crisis, que venía de ser derrotada en Libia por Italia. Pero entonces Bulgaria considera que sale perdiendo de las compensaciones territoriales, acusa a Serbia de traición y le declara la guerra a su vez en 1913. Como resultado del conflicto los serbios ganan dominios en Macedonia, y Turquía recupera territorios búlgaros perdidos en la guerra de 1912. Serbia incrementa su influencia en la región y su siguiente reivindicación es el territorio de Bosnia-Herzegovina, que considera sagrado, pero que está bajo dominio innegociable de Viena.


Posición serbia en Bregalnica, donde derrotaron al ejército búlgaro (2ª Guerra de los Balcanes).

El sistema de alianzas.


     Las primeras alianzas europeas fueron la Doble Alianza (Austria-Hungría y Alemania, 1879) y la Triple Alianza (los dos anteriores más Italia, 1882). El apoyo alemán al imperio austro-húngaro en las crisis balcánicas provocó la firma de una alianza franco-rusa en 1895. El objetivo de dicha alianza era oponerse a las ambiciones alemanas.

Alegoría de la época de la Triple Alianza.


     Estas alianzas suponen el desarrollo de correspondientes planes militares; el general von Schlieffen expone en 1905 un plan de un ataque rápido que consiga la caída de Francia y a continuación concentrar a la totalidad del ejército alemán en el frente ruso. Por su lado el estado mayor ruso planeaba una rápida invasión de Austria-Hungría.

     La única potencia que quedaba fuera de esas alianzas era Gran Bretaña. Aunque la rivalidad naval alemana, la potencial amenaza de Rusia sobre la Indias británicas, la de Japón en Asia y la de Francia en África obligó al gobierno de Su Majestad romper con su aislamiento. La primera alianza se forjó con Japón en 1902 (lo que animó a los nipones a entrar en guerra contra Rusia). En 1904 se firma la Entente Cordial con Francia, lo que permite superar las diferencias de las dos potencias en África y Asia (no era una alianza militar, en contra de lo que pensaba el Kaiser alemán).



     Una primera crisis enfrenta diplomáticamente a los 2 bloques; en 1905 Guillermo II hace una entrada triunfal en Tánger para apoyar oficialmente al sultán de Marruecos contra la pretensión francesa de instalar un protectorado. En 1906 se organiza una conferencia internacional en la ciudad española de Algeciras, donde Gran Bretaña, Rusia, Estados Unidos e Italia acaban por dar la razón a las posturas francesas, lo que supone un revés diplomático para Alemania.


El Kaiser Guillermo II visita Tánger, provocando una crisis diplomática con Francia.

      La tensión con Rusia y Gran Bretaña se incrementa en 1908 por el apoyo alemán a la anexión de Bosnia-Herzegovina por parte del imperio austro-húgaro.

     En 1911 una nueva crisis en Marruecos está a punto de provocar un conflicto armado. Guiada por su Weltpolitick, Alemania pretendía frenar la expansión de Francia en en norte de África; con la disculpa de unas revueltas populares contra el sultán marroquí envía navíos de guerra a la bahía de Agadir, aludiendo a la ayuda pedida por empresas alemanas. La reacción francesa no se hace esperar, y exige la retirada immediata de los buques armados alemanes; la guerra está a punto de estallar. Solamente unas negociaciones de última hora consiguen evitarlo, en las que Alemania consigue a cambio del desbloqueo la extensión de sus territorios en el Camerún, pero con la evidencia de que su único aliado real (y no demasiado útil) frente a las otras potencias es Austria-Hungría.


"El equilibrio europeo" (caricatura de la época)

La crisis de julio de 1914. El estallido.

     El archiduque Francisco Fernando, heredero del emperador Francisco José en el trono de los Habsburgo, decide realizar una visita a Sarajevo, capital de Bosnia-Herzegovina, el 28 de junio. Sus consejeros le suplican que anule la visita, que seguramente indignará a los nacionalistas serbios en una fecha sagrada para su causa. El archiduque rebate el argumento sin conceder importancia a la advertencia.

El archiduque y su esposa salen de la recepción del ayuntamiento de Sarajevo.
    
     Lo que no sabía es que la organización secreta serbia "Mano Negra", liderada por militares, llevaba meses planeando un atentado contra su figura. Inconsciente del peligro, el archiduque dispone la visita por la calles de Sarajevo con su esposa en un coche descapotado. El día no puede comenzar peor: escapa milagrosamente de un primer atentado con bomba, ya que el artefacto rebota contra el automóvil. En lugar de anular el resto de la visita, decide continuar con la recepción en el ayuntamiento; a la vuelta del acto el conductor comete un error metiendo el coche en una calle indebida; era el momento que estaba esperando Gavrilo Princip, nacionalista serbo-bosnio. Dispara su pistola (facilitada por los servicios secretos serbios) contra Francisco Fernando y su esposa Sofía. Los dos morirán de camino al hospital. Es la chispa que incendia el polvorín.

Recreación del atentado mortal de Gavrilo Princip contra los archiduques.

     El conde von Berchtold, ministro de asuntos exteriores del imperio, llevaba tiempo esperando un motivo para someter a Belgrado. Aprovecha el incidente de Sarajevo para la invasión de Serbia; el gobierno alemán incompresiblemente va a apoyar ciegamente a su aliado, sin medir las consecuencias que tendrá el conflicto. El 20 de julio los gobiernos francés, británico y ruso se citan para reforzar su alianza en caso de guerra imminente. El 23 Austria-Hungría envía un ultimátum de 10 puntos a Serbia.

Ultimátum austríaco a Serbia en la prensa.
     

    Forzados por Rusia los serbios aceptan la mayoría de lo puntos y acceden a negociar,  pero Austria-Hungría se niega: aludiendo la no aceptación de los 10 puntos, declara la guerra a Serbia el 28 de julio de 1914. Las alianzas reaccionan en cadena. Rusia decreta la movilización general y el 1 de agosto Alemania le declara la guerra, con la intención de ganar tiempo antes de que las tropas rusas lleguen a la frontera. El 2 de agosto solicita autorización a la neutral Bélgica  para el paso de tropas. Pero no espera respuesta y el día 3 invade territorio belga y también le declara la guerra a Francia.



    
  El día 4, en consecuencia Gran Bretaña entra en guerra contra Alemania. Es el inicio de la Primera Guerra Mundial, que se auguraba de corta duración, y que se alargó durante 4 largos y terribles años. 


      Una guerra que no quería nadie, pero para la que todos se estaban preparando.

Declaracion de guerra de Alemania a Rusia y Francia en la prensa