Mostrando entradas con la etiqueta Estados Unidos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Estados Unidos. Mostrar todas las entradas

23 may 2016

Lili Marleen, la canción emblemática de la Segunda Guerra Mundial.

Lili Marleen, la fascinante historia de una canción. 



     Lili Marleen alcanzó su grado de mayor fama en la Segunda Guerra Mundial, la cual canturrearon y lloraron con sus estrofas millones de soldados y civiles . Primero bendecida y luego rechazada por el régimen nazi, fue adoptada como himno favorito de los soldados de la Wehrmacht y poco más tarde por los aliados como una especie de talismán. Seguramente sea el poema en lengua alemana más conocido del siglo XX y como canción ha sido traducida a cuarenta y tres idiomas, convertida en un un éxito universal. 

     Lili Marleen no fue compuesta como un canto bélico; es una canción de amor, pero también de muerte que se convirtió en uno de los iconos de la guerra.

     Con tres nacimientos, primero como poema, luego como canción y finalmente como leyenda, ésta es la historia de una composición que tuvo un destino extraordinario, fuera de lo común. 

     Su creación está certificada y documentada, pero su lanzamiento y difusión no parecen tener el mismo consenso. Sobre ello existen diferentes versiones e historias, e incluso distintos personajes se atribuyen el descubrimiento; se hace complicado separar la verdad de la fábula, las historias poco fundamentadas de otras más documentadas. Nos basaremos en éstas para nuestro relato.


El origen


 Hans Leip en uniforme 
     Todo comienza en 1915, durante la Primera Gran Guerra. Hans Leip, joven poeta alistado en el Regimiento de Fusileros de la Guardia Imperial, poco antes de partir hacia los Cárpatos para luchar contra los rusos escribe un poema titulado "La chica bajo el farol", dedicado a la hija de unos tenderos de su edificio apodada Lili que le gustaba, y a una enfermera de Berlín llamada Marleen de la que también se habría enamorado; sus versos convierten las dos mujeres en un solo personaje femenino. Una tópica combinación de sentimientos en tiempo de guerra: ausencia, añoranza, promesas eternas, nostalgia del hogar, amor perdido, miedo a la muerte... 

     Hans Leip sobrevivió a la guerra, ya que ese mismo año se rompe una vértebra tras una caída en el frente, lo provoca su desmovilización. El joven artista multidisciplinar sigue escribiendo novelas y versos, pero no es hasta 1937 cuando publica su poema "La chica bajo el farol". El texto cae en manos de un reputado compositor que acomodado dentro del régimen nazi, llamado Norbert Schultze. Tras componer su música, inicialmente piensa un cantante varón para lanzar el tema. No logra convencer a ninguno de sus contactos artísticos para que aporten su voz masculina, así que le envía la partitura a una cantante conocida suya (se dice que incluso fueron amantes) con la esperanza de que acepte.

     Lale Andersen, una rubia cantante de cabaret de Colonia con una incipiente carrera, acepta la propuesta de Schultze, y tras los primeros ensayos y actuaciones, interpreta la canción en una emisora de la Wehrmacht  en marzo de 1939, retitulada ´La canción de un joven centinela´. Esta joven artista, liberal para su época, casada con cuatro hijos y divorciada, busca el tema que la convierta en famosa. En agosto de 1939 el sello Electrola graba el disco con Lili Marleen en la cara B y dos temas más en la cara A. Falta un mes para la invasión de Polonia y el comienzo de la guerra. La comercialización del disco resulta un fiasco, apenas se venden 700 discos en todo el país, y la repercusión en las radios es mínima. La canción queda relegada, aunque no olvidada del todo.

Lale Andersen



Radio Belgrado 1941, el inicio del mito


     Abril de 1941, en la recién ocupada capital serbia la Werhmacht decide poner en marcha Radio Belgrado, una emisora estable destinada a entretener a la tropa y futura central de las emisoras en los Balcanes. La orden provenía del alto mando de propaganda del ejército (oposición del omnipotente Ministerio de Propaganda de Goebbels), y el subteniente Karl-Heinz Reintgen es el encargado de llevarla a cabo.

     La emisora se instala en el edificio del Ministerio de Agricultura yugoslavo, ya que los bombardeos habían destruído la emisora civil de Belgrado. Para arrancar las emisiones, Reintgen disponía apenas de una silla, mesa, un micrófono y el gramófono, pero podía emitir gracias a la cesión de un equipo de onda corta del I Grupo de Ejércitos. La gran ventaja de Radio Belgrado es que disponía de un moderno y potente transmisor Marconi en una finca de las afueras de la ciudad, conectada por cable al estudio. Dada su ubicación y condiciones del terreno tenía un enorme alcance para la época: llegaba a oírse en todo el Mediterráneo, en el norte de África, gran parte de Europa Occidental, Turquía, Persia e incluso en el interior de Rusia.

Edificio donde se instaló Radio Belgrado

     El gran problema de la emisora es que carecía de discos, pues los únicos que consiguieron en Belgrado eran de música serbia o discos de frágil baquelita. Se consigna entonces al subteniente Richard Kistenmacher en una misión a Viena para conseguir discos adecuados. Kistenmacher logra de la emisora vienesa del Reich unos 300 vinilos que allí no usaban, entre los que figuraba uno que le pareció adecuado por su título, "Canción de un joven centinela" de Lale Andersen. 

    La tonadilla militar de la entrada de la canción convence a los responsables de la radio para emitirla sin problema, a pesar de que no hubiese pasado el filtro de un censor del ministerio de Goebbels. Pero Radio Belgrado estaba administrado por el ejército, un poco más flexible y tolerante con la música emitida para el esparcimiento de sus soldados.

   El 18 de agosto, a las 21:57 h. se emite Lili Marleen en el cierre de emisión del programa que recordaba el hogar a los soldados leyendo cartas y mensajes de sus familiares. A los responsables de la radio el tema les gustó tanto que lo pincharon durante una semana siempre a la misma hora. El éxito fue fulgurante. Los soldados, pilotos y marinos destinados en el Mediterráneo, Yugoslavia, Grecia y el norte de África se ven atrapados por la melancolía y la voz arenosa de Lale Andersen. Desde entonces no dejan de pedirla masivamente. La canción rápidamente se considera el indicativo de Radio Belgrado, que la emite todos los días y a diferentes horas. Los soldados que vuelven de permiso a Alemania la solicitan a sus emisoras locales. Las ventas aumentan de manera exponencial, hasta las 170.000 copias. En ese tiempo Lili Marleen ya ha ´invadido´ todo el Reich.



    En el frente ruso la canción también se impone como la favorita de los soldados, quienes se agrupaban alrededor de una radio para sintonizar el dial que les permitiera soñar con el hogar y los seres queridos; un momento de apaciguamiento en medio de la crueldad de la guerra en el este. Durante los meses finales de la batalla de Stalingrado, ya cercado el VI Ejército alemán, sin posibilidad ni siquiera de recibir correo, la radio y canciones como Lili Marleen fueron el único sustento moral y el contacto que les mantenía unidos con la patria y el recuerdo de sus familias.


     El fenómeno musical comienza a traspasar las trincheras; en el frente norteafricano los soldados británicos también sintonizaban Radio Belgrado para escuchar la canción, aunque fuera en alemán, llegando incluso a la anécdota de que en el lado británico donde no tenían receptor, había oficiales que gritaban «Comrades, louter please» a los alemanes para que subiesen el volumen de sus radios . Durante 8 meses, en el norte de África a las 21:57 un alto el fuego no escrito se impuso entre los dos bandos, las armas callaban por unos minutos para escuchar Lili Marleen. Era tal la propagación que hasta el mismo Hitler le dijo en una ocasión a su ayudante personal <<esta cancioncilla nos va a sobrevivir a todos>>.


Letra original de Lili Marleen

La hostilidad de Goebbels



     El éxito del tema alcanza tal dimensión que llega a molestar a las autoridades nazis, sobre todo a Goebbels, que decide prohibir su emisión en las radios del Reich. No la soporta por dos motivos: considera que la canción reblandece el espíritu combativo de los soldados germanos, y por su desconfianza hacia Lale Andersen (ella era amiga y amante del compositor suizo judío Rolf Lieberman, con el que mantenía correspondencia). La Gestapo la tenía vigilada. La aversión de Goebbels culmina en el verano de 1942, en uno de los viajes organizados en el que llevaban famosos a visitar el guetto de Varsovia como si de un zoo se tratara; la rubia intérprete, invitada forzosa al viaje, se negó a bajarse del coche en el guetto, y en ese mismo viaje abofetea en público al todopoderoso ministro de la Propaganda que se le había insinuado. La afrenta es grave, Goebbels le prohíbe actuar y cantar, y llega a considerar seriamente su deportación, pero la fama de la Andersen le precede. Una marea de miles de protestas y peticiones de soldados alemanes de todos los frentes llegan a diario a los puestos de mando y ministerios nazis: quieren volver a escuchar su Lili Marleen en las ondas. El mismísimo Rommel, considerado un héroe de guerra, decía que la canción era un aporte de moral para su Afrika Korps. Varias bandas militares la incluyen en su repertorio, e incluso la hija de 4 años del mariscal Göring tiene una grabación balbuceando la canción. Goebbels no puede resistir la presión y vuelve a autorizar la emisión, pero ordena componer una versión más marcial, una composición acorde con el que considera el espíritu del pueblo alemán. 


     Lale Andersen le escribe a su amigo Lieberman pidiéndole ayuda para refugiarse en Zurich. Pero la Gestapo intercepta la misiva; Goebbels en venganza consigue que destinen a su hijo de 21 años al infierno del frente ruso. La cantante llega al intento de suicidio que por suerte no lleva a término.

     El silencio radiofónico de Lale Andersen es aprovechado por los aliados para crear el rumor de que la cantante estaría recluída en un campo de concentración o que incluso había sido ejecutada, y también emiten una versión paródica de Lili Marleen con una letra que hablaba sobre la crueldad del régimen nazi y el sufrimiento con el que Hitler castigaba a la población alemana.

     Hacia el final de la guerra, el Ministerio de Propaganda permite que la cantante regrese a los escenarios, pero con la prohibición expresa de interpretar Lili Marleen; no hacía falta, Lale consigue que sea el público que la cante a capella, saltándose de manera ingeniosa la censura nazi.




El lado gris

     Era inevitable que la canción formase parte de alguna manera en los sucesos más perversos y sombríos del Tercer Reich.

En muchos guetos del este, la melodía sonaba lúgubremente al paso cansino de los judíos cautivos, desfilando bajo la mirada de sus guardianes SS, muchas veces hacia sus propias ejecuciones.


     Se ordena a los Einsatzgruppen que, durante sus escalofriantes campañas de eliminación, la emitan por altavoces en las crueles ejecuciones de judíos y eslavos en las zonas ocupadas (por ello en países como Polonia todavía en la actualidad la canción es repudiada).

     La fama, en este sentido triste fama, de la canción no solo alcanzaba a los verdugos, como si de un virus se tratase llegaba a los oídos de miles de presos y trabajadores forzados en Alemania. En varios campos de concentración se le modificaba la letra: en Birkenau las prisioneras la transformaron en una canción de esperanza, en Dora era un bálsamo tras las penosas jornadas de trabajo esclavo, en Mathausen y Gusen hasta le añadían estrofas para reírse de sus captores. Increíblemente, en los escenarios más desesperados y contrarios a la dignidad humana Lili Marleen llegó a ser una expresión de sombra pero también de luz. 


La canción alcanza a todos los bandos. Un éxito mundial.

     Ya en 1942, la famosa modelo y cantante francesa Suzy Solidor interpretaba la versión gala de Lili Marleen en su cabaret, frecuentado por oficiales y soldados germanos encantandos de oír su canción favorita en el París ocupado. Esta supuesta colaboración le causó algunos problemas judiciales a la francesa en la posguerra -aunque parece que en realidad era una agente reclutada por la Intelligence británica-.


     No podía faltar la versión en español; la 250 Division de voluntarios españoles -División Azul- formalmente era parte del ejército alemán, y sus integrantes también habían sucumbido al embrujo de la voz de Lale Andersen, adoptándola como uno de sus himnos favoritos, más incluso que el propio divisionario. Conserva el tono marcial, pero con un aire más castizo y español.



     En 1943 los aliados, molestos porque sus tropas se han vuelto extremadamente admiradoras de la canción alemana, deciden traducirla al inglés, y de paso alcanzar a las líneas alemanas con la intención de que el nuevo tema en inglés consiga la supremacía radiofónica. Como intérpretes se elige a las famosas Anne Shelton y Vera Lynn, cuyas versiones se radian a todos los frentes donde haya soldados del imperio británico. Al mismo tiempo se intenta desvirtuar el espíritu la canción original, incluso cambiando la nacionalidad de Lale Andersen de alemana a danesa, y expandiendo el rumor de que originalmente se compuso como versos críticos con el régimen nazi.

Anne Shelton


     Y llega la explosión definitiva con Marlene Dietrich; el mando aliados eligen a la diva como intérprete para otra versión en inglés, ya conscientes de que la canción era todo un hito psicológico para los soldados. La elección no es trivial: la Dietrich, alemana de origen, se había exiliado en los Estados Unidos huyendo de la barbarie nazi. Su nueva nacionalidad norteamericana junto a su fama como estrella de Hollywood la convertían en todo un símbolo. Esta nueva versión de Lili Marleen ya no es marcial, sino que se convierte realmente en una canción de amor, con un ritmo más cálido acompasado con unos acordes de jazz. Marlene Dietrich acude en varias ocasiones al frente a dar conciertos multitudinarios a los soldados aliados; además se decide que interprete la versión en el propio idioma alemán para emitirla en todas las radios que alcancen territorio del Reich. Los aliados también ganan la guerra psicológica y logran apropiarse de Lili Marleen, ya desnazificada. Eisenhower llegó a decir que la canción fue la única buena aportación de Alemania a la guerra.



Marlene Dietrich cantando a las tropas aliadas

Marlene Dietrich posa con los soldados antes de actuar


     El impacto fue tan grande, que todavía en la actualidad se piensa erróneamente que Marlene Dietrich fue la primera en cantar la canción.

     Por supuesto, tras la guerra el éxito mantuvo a Lili Marleen en el candelero, y muchos artistas de gran fama y reputación la incluyeron en su repertorio, inclusive grupos de pop a finales del siglo XX. 
En 1980 el director de cine Rainer Werner Fassbinder rodó una versión novelada de Lili Marleen, protagonizada por Hanna Schygulla y Giancarlo Giannini.



     Como última anécdota, Lili Marleen fue el origen de la creación del personaje humorístico Lilly, que fue famosa en los años cincuenta en Alemania y sirvió de inspiración para crear la famosa muñeca Barbie. Pero esa ya es otra historia...



Fuentes: ´Lili Marleen, canción de amor y muerte´ de Rosa Sala Rose
               ´Lili Marleen, la increíble historia de la más hermosa canción de amor´de Jean-Pierre Guéno
                Dominios públicos       













15 jun 2014

Dwigth D. Eisenhower

Eisenhower, "Ike" el conciliador.


     Dwigth D. Eisenhower ha sido seguramente el oficial más famoso del Ejército de los Estados Unidos, y el más capaz del período de la 2ª Guerra Mundial.

El cadete Eisenhower
Con un tanque del 1er Cuerpo Acorazado US

    Nacido en Texas en 1890, creció en el seno de una humilde familia con cinco  hermanos en Abilene (Kansas). 
    Con mucho esfuerzo logra ingresar en la prestigiosa academia militar de West Point, de la que sale graduado en 1915. 

  
   Intenta que lo destinen a Francia para combatir en la Gran Guerra, pero únicamente consigue alguna responsabilidad en puestos de entrenamiento en el embrión del Primer Cuerpo Acorazado, siempre en territorio norteamericano.
  
    Posteriormente se gradúa como primero de su promoción en la Escuela de Estado Mayor y Mando. En 1933 es destinado a Filipinas, donde ejercerá como Jefe de Estado Mayor y ayudante de campo de Mac Arthur, hasta 1939 cuando regresa a USA para el mando de un batallón de infantería; curiosamente éste sería su único mando directo de tropas en toda su carrera. Con la entrada en guerra de los americanos es nombrado jefe del Estado Mayor del 3er. Ejército y consigue la estrella de general de brigada. Una carrera constante, pero poco propicia a entrar en la historia.

Entrevista con el Gral. Marshall 
  
   Poco después el general Marshall lo llama a Washington para encomendarle una misión sin apariencia brillante, pero que realmente terminó siendo de gran responsabilidad. Se estaba iniciando con los aliados una planificación estratégica para la invasión del continente europeo. Marshall lo pone al mando de las tropas estadunidenses en el Reino Unido y en junio de 1942 se instala en Londres para empezar a planificar el asalto cruzando el canal de la Mancha.



"El arte de lo posible"


     A finales de 1943 cambian los planes aliados, dando prioridad a la Operación Torch y los desembarcos en el norte de África. Eisenhower es nombrado comandante en jefe de la operación; es cuando empieza a poner en práctica su "arte de lo posible", y a demostrar sus dotes humanas para conciliar las diferentes reclamaciones y los diferentes intereses de los aliados. Con su natural simpatía, practicando la empatía y una diplomacia adecuada logra unir y coordinar a las fuerzas aliadas en el África noroccidental. Cosa complicada si añadimos el problema francés en esa zona: en sus filas contaba los las fuerzas de la Francia Libre del general De Gaulle (por el que nunca tuvo simpatía) y el ataque se dirigía contra colonias francesas todavía controladas por el gobierno de Vichy, colaboracionista con Alemania.

La relación con Charles de Gaulle era tensa
Sherman destruido en el paso de Kasserine
   

    Pero también supo tener mano dura cuando las novatas tropas norteamericanas estuvieron a punto del desastre tras la batalla del paso de Kasserine y sus secuelas. No dudó en purgar a los oficiales incompetentes y ordenó mejorar las tácticas y el entrenamiento de las unidades.


     Tras la Conferencia de Casablanca se le ordena la planificar la invasión de Sicilia, misión que cumple nuevamente con habilidades de organización y diplomacia, dejando el mando efectivo de las tropas terrestres al británico Alexander.


Revista de tropas británicas con el gral. Alexander

Normandía y la invasión del continente europeo.

     A finales de 1943 llega el momento más importante de su carrera militar: se le confía el mando supremo de todas las unidades aliadas de tierra, mar y air de la zona atlántica con el objetivo de desembarcar en Normandía y proceder a la liberación militar del occidente de Europa ocupado por la Alemania nazi.
     En este ejercicio de gran responsabilidad es donde nuevamente salen a relucir las cualidades de "Ike": modestia y humildad, trabajo y compromiso, logra con su aptitud conciliadora llevar a cabo una pesada misión que podría haberse complicado mucho más por culpa de las rivalidades de los jefes militares y las divergencias políticas de los diferentes países de la coalición.
     Tras una ardua planificación táctica y estratégica, que incluyó un grandioso trabajo de inteligencia para engañar a Hitler sobre el lugar del desembarco, llega el decisivo Día D (que Eisenhower aplazaba agónicamente en el tiempo, lo que le suscitó muchas críticas de mandos y aliados, empezando por Stalin). El éxito de Normandía permite iniciar la liberación dparte de la Europa ocupada a lo largo de 1944. 

Pensativo en los preparativos del Día D
Animando a los paracaidistas del 502 Rgt. de la 101 Airborne, 5 junio 1944

Portada Time



     Pronto surgen problemas para el jefe supremo aliado: el británico Montgomery y otros generales americanos pugnaban atacar a lo largo de un estrecho pasillo hacia directamente Berlín, en contra de la opinión de Eisenhower que defiendía un avance sobre Alemania en un frente amplio.
Indicando a Tedder y Montgomery, con el que mantenía diferencias tácticas, frente Normandía 1944
    
 Ike, firme, mantuvo pacientemente su posición (incluso se habló de dimisión), sin ofender públicamente a quienes le criticaban. Su estrategia del frente amplio, aunque quizá prolongó la guerra en meses, era la más realista desde el punto de vista militar y políticamente la más acertada. También se le criticó su gusto por aparecer en persona en los teatros bélicos, pero era una táctica de relaciones públicas extremamente acertada. Su compleja posición tenía que ir más allá de lo estrictamente militar, debía aparecer como una figura pública que aglutinase el esfuerzo por la victoria final. 

Ike se ganaba la lealtad de los soldados por su simpatía
     
     El 7 de mayo de 1945 preside en Reims la firma de la capitulación alemana. Había logrado dirigir a los ejércitos aliados hasta la victoria final en Europa. 


"Ike", 34º presidente de los Estados Unidos de América.


     Finalizado el conflicto es ascendido a general del Ejército de 5 estrellas como comandante en jefe de las fuerzas americanas en Europa, hasta 1947. Posteriormente el presidente Truman lo nombra jefe supremo de las fuerzas atlánticas (1951-53).

     El partido republicano le convence entonces para que se presente a la elección presidencial, ya que lo ve como la única figura capaz de alternar a un partido demócrata que llevaba 20 años en el poder. Así fue y en 1953 gana las elecciones, e incluso sale reelegido con comodidad en las presidenciales de 1956.


Eisenhower jura su cargo en 1953
 A lo largo de sus dos mandatos, Einsenhower se comportó más como árbitro que como líder del partido republicano. A nivel interno, sin embargo, no pudo obviar el lado conservador del partido y se tomaron muchas medidas que favorecieron a los grandes intereses privados. Decisiones polémicas pero históricas fueron la abolición de la normativa que obligaba a los negros a ceder sus asientos en los transportes públicos y la eliminación de la segregación racial en las escuelas y universidades. 

Eisenhower presidente

     En la política internacional, Ike logró distendir la tensión en graves episodios provocados por la Guerra Fría entre occidente y el bloque soviético. Pacta la paralización de la cruenta guerra de Corea con la firma del tratado de Panmunjom (1953), promueve un estatuto para la creación de un estado en Austria en 1955 (luego vendría la crisis de Hungría al año siguiente), evita la directa implicación militar americana en la guerra francesa de Indochina (contrariamente a la posición años más tarde en Vietnam) e inicia negociaciones con la Unión Soviética que fructifican en el viaje de Kruschev a EEUU en 1959.

Recibiendo a Nikita Kruschev en su visita oficial a USA, 1959
     
     Eisenhower fallece en Washington en marzo de 1969.

Visita memorial Normandía, 1963

6 jun 2014

5 playas para el desembarco. Operación Overlord, 6 junio 1944 Día D

El desembarco de Normandía.


























5 playas para la invasión de Europa


Utah Beach

     Erwin Rommel, al mando de las defensas alemanas, no ignoraba que éste era un sector costero particularmente propicio para un asalto anfibio, al que acudía in situ en numerosas ocasiones para reforzar las defensas. Con ese fin se trufaron las dunas con una treintena de "nidos de resistencia" (Widerstandnesten). En las alturas posteriores se instalaron unas baterías de artillería pesada en las zonas de Azeville, Saint-Marcouf, Morsalines y La Pernelle. Además, para contrarrestar un ataque paracaidista, el mando alemán ordena la inundación de los valles del Douve y el Merderet, empantanando gran parte de la zona.




    En el plan táctico original los aliados no tenían previsto desembarcar en el Contentin, pero en 1943 Eisenhower y Montgomery deciden añadir a las playas ya fijadas una más, situada al oeste de la bahía de Veys, para apoderarse del puerto de Cherburgo lo antes posible. El lugar escogido se extendía en una zona dunar de unos 2 kilómetros de largo, entre Sainte Marie du Mont y Quinéville. Su nombre en clave: Utah. 


   
     El estado mayor aliado planifica el lanzamiento de 2 divisiones paracaidistas la noche antes del desembarco, para proteger el sector ante posibles contrataques hacia la playa. La 82 Airborne del general Ridgway tiene la misión de apoderarse del importante cruce de carreteras de Sainte Mère Église y de los puentes sobre el río Merderet. A su vez la 101 Airborne, bajo el mando del general Taylor, se dedicará a tomar el control de las salidas de las playas del sector Utah. Entre las cero horas y las 3:00 horas de la madrugada, cerca de un millar de aviones C-47 "Dakota" sobrevuelan el Contentin lanzando más de 13.000 paracaidistas, la vanguardia de la invasión aliada. Bajo malas condiciones climatológicas y presionados por la FLAK alemana, gran parte de los aparatos vuelan a demasiada altura y a una excesiva velocidad; la mayoría de los paracaidistas caen bastante lejos de la "drop zone" asignada, incluso a decenas de kilómetros. Muchos se pierden, se enredan en los árboles o se encharcan en los pantanos donde algunos se ahogan. Estos contratiempos impiden a varias unidades en mal estado cumplir con su misión. Por suerte los alemanes desconocen el alcance y el potencial de las fuerzas a la que se enfrentan.






 











  














     Los defensores son los primeros en abrir fuego contra los destructores americanos, a las 5:05 h. pero escuadrillas de bombarderos pulverizan las posiciones de los dos batallones alemanes en el sector. El general Collins, al frente del VII Cuerpo americano (cuatro divisiones) ordena el desembarco de la 4ª División de Infantería, a la que siguen unidades de Rangers y parte de la 90 Division de Infantería, con algunos tanques anfibios Sherman DD. Los alemanes, desconcertados y con las comunicaciones cortadas con su retaguardia, ofrecen escasa resistencia.



    Una defensa más enérgica hubiese resultado trágica para las tropas estadounidenses, ya que tuvieron que vadear 100 metros de agua hasta llegar a tierra, donde comprueban que se habían desviado casi 2 kilómetros de su objetivo, por culpa de las corrientes y las cortinas de humo; reciben la orden continuar al norte y hacia el interior hasta encontrarse con la 101 Aiborne que tenía aseguradas las posiciones de salida de la zona de desembarco. A pesar de algunas posiciones de fuego alemanas creando problemas desde las colinas, se pudo asegurar Utah al final de día, con un contenido coste humano de unas 200 bajas.






Omaha Beach

     Este sector resultó ser un duro escollo puesto que su complicada orografía convertía los puestos alemanes en idóneos para la defensa costera. Dos regimientos de infantería (914 y 916)  y un regimiento de granaderos (726) alemanes estaban repartidos en 14 "nidos de resistencia" (Widerstandnesten) unicados en lugares estratégicos, protegidos por barreras anticarro y casamatas de hormigón armados con cañones. Nidos de ametralladoras, morteros, campos de minas y alambradas completaban el sistema defensivo alemán. Evidentemente no era el lugar ideal para una operación anfibia, pero era el único posible entre el sector británico, al este, y Utah al oeste. En marzo de 1944 se había codificado con el nombre de Omaha.


      El V Cuerpo americano (3 divisiones) se enfrenta al reto, con la 1ª División de Infantería (Big Red One) en vanguardia. A las 6:30 h. se inicia el desembarco; las primeras olas de infantería reciben una lluvia de obuses o morteros, y los disparos de las ametralladoras las retienen y frenan en la propia playa. El mando americano conprueba espantado como los bombardeos aéreos y los de la marina del día anterior habían fracasado. Las defensas germanas, casi intactas, tenían a tiro la totalidad de la playa, causando una enorme mortandad entre las filas de los asaltantes.



    
     Para cúmulo de desgracias casi todos los tanques anfibios americanos se habían hundido antes de alcanzar tierra firme, privando a la infantería de un vital apoyo artillero. En la playa la situación empeoraba de hora en hora, agravada con la subida de la marea que reducía la parcela de arena operativa. El panorama era dantesco, cientos de cadáveres mecidos en el vaivén de las olas se amontonaban en la arena, innumerables heridos intentaban protegerse detrás de los escollos y de las carcasas humeantes de vehículos alcanzados por la artillería alemana. Muchas lanchas LCT que traían refuerzos se atascan en los "espárragos" (obstáculos defensivos) que los zapadores no pudieron destruir diezmados por el fuego alemán. Llegados a ese punto, la orden de reembarco pasó por la mente de Eisenhower.


    
     Tras un calvario de horas y esforzados combates los soldados americanos, poco a poco, consiguieron darle la vuelta a su terrible situación. No podían encarar las hondonadas de salida de la playa sin ser alcanzados, pero hacia el final de la mañana, a base de coraje y valentía, unidades de Gi´s consiguen escalar las laderas empinadas e infiltrarse en pequeños grupos en la meseta, flanqueando al enemigo y atacando sus posiciones por la espalda. La defensa comienza a vacilar. 


     
     Al finalizar la jornada la cabeza de puente en Omaha apenas alcanza los dos mil metros de profundidad, pero los americanos consiguen un objetivo esencial, ocupar un pedazo de terreno para desembarcar tropas y pertrechos . A pesar de un pésimo inicio la operación se culmina con éxito, eso sí, a un elevado precio de pérdidas humanas: 1.000 muertos y 2.000 heridos, el mayor sacrificio de todas las unidades participantes en la gran batalla del 6 de junio de 1944.



  


Pointe du Hoc

     En el sector Omaha, sobre un promontorio que destaca sobre el acantilado, se encuentra Pointe du Hoc, emplazamiento idóneo donde los alemanes habían edificado búnkers para artillería, desde donde tenían a tiro las dos playas donde iban a desembarcar los americanos. Los 6 cañones de 155 mm, capturados a los franceses en 1940, suponían una formidable amenaza. El mando aliado decidió no correr riesgos y neutralizarlos, asimilando que los bombardeos aéreos quizá no fuesen suficientes. 






     La peligrosa misión fue encomendada al 2º Batallón de Rangers, bajo el mando del Tte. coronel James Rudder. Tras saltar de las lanchas, las compañías D, E y F culminan el prodigio de escalar la resbaladiza pared, con cuerdas mojadas y bajo fuego enemigo. Se entabla un combate encarnizado, en medio de un terreno rocoso plagado de cráteres. Finalmente los Rangers se llevan una amarga sorpresa, verifican que los cañones no estaban en su emplazamiento habitual: los alemanes los habían movido 1000 metros hacia el interior unos días antes. Aunque aparentaban abandono, una patrulla consigue llegar hasta ellos e inutilizarlos con explosivos
    
     Poco después el 2º de Rangers sufre un contrataque por parte de refuerzos alemanes, soportando un asedio en unas posiciones precarias y de espaldas al mar, hasta el mediodía del 8 de junio cuando finalmente son rescatados por tropas que provenían de Omaha Beach; para entonces solamente 90 comandos (de 225) se encontraban en condiciones de combatir. Ochenta muertos resultó ser un precio demasiado elevado para una misión prácticamente inútil. 
















Gold Beach 

     Fue el nombre en clave adjudicado al sector costero que se extendía entre Omaha Beach (EEUU) y Juno Beach (Canadá). El desembarco lo llevaría a cabo el XXX Cuerpo de ejército Británico al este de Arromanches, donde los acantilados dan paso a una zona llana que precede a una zona más pantanosa. Para los hombres de la 50 Div. Northumbrian, vanguardia del asalto, el 6 de junio tenía sabor a revancha, ya que habían participado en la triste evacuación de Dunkerque en 1940. 


    
     Tras el preceptivo bombardeo aéreo y la barrera artillera ordenada por Montgomery, el desembarco comienza a las 7:25 h. Los alemanes de la 716 División Estática (2 regimientos de granaderos y tropas de apoyo) ofrecen una fuerte oposición y los dos extremos del sector resultan ser los más resistentes.



 

     
     Entonces acuden los carros de combate británicos de la 79ª División abriendo brechas entre las Osttruppen, soldados de la Wermacht de etnias del este incorporados a la fuerza y de escasa combatividad. Al atardecer el XXX Cuerpo ya había desembarcado 25.000 hombres en un cuadrilátero de 10 por 10 kilómetros. En la parte izquierda conectan con los canadienses de Juno y llegan a las puertas de Bayeux; sin embargo por la derecha encuentran muchos problemas para el avance, debido a la resistencia alemana en la zona limítrofe con Omaha que les impide contactar con los americanos. 

    
     En los días siguientes los británicos avanzan lentamente dirección sur, hasta verse frenados por la llegada al frente de la poderosa división alemana Panzer Lehr.


Juno Beach

     Este sector de desembarco, con numerosos pueblecitos costeros, situado entre Gold y Sword (las dos zonas inglesas) le correspondía a la 3ª División de infantería de Canadá del general Keller. Contaba además con el apoyo de la 2ª Brigada blindada y del 48º Commando de los Royal Marines. El objetivo era conectar hacia el interior con la 6ª División aerotransportada británica (lanzada el día anterior) y tomar el aeródromo de Carpiquet, al oeste de Caen, para luego avanzar hacia la capital del Calvados.


     
     A los canadienses se les plantean adversidades desde el primer momento: las malas condiciones del mar retrasan la llegada de los lanchones de desembarco. Al alcanzar las playas, sobre las 8:00 h. muchos encallan contra los obstáculos alemanes ocultos por la marea alta. En las idas y vueltas, varias LCT estallan a causa de las minas-trampa ocultas en los bajíos de la playa.


 
     

     Las defensas alemanas causan muchas baja a la infantería que pisa el arenal, debido al retraso de los tanques que debían cubrirlos. Los batallones Winnipeg Rifles y los Royal Canada Rifles son los que sufren las mayores bajas en las primeras oleadas. Pero los canadienses eran soldados intrépidos y luchadores, todos voluntarios por otra parte. Con esfuerzo y ardor guerrero logran traspasar las primeras defensas alemanas y alcanzar las zonas habitadas, entablando una lucha callejuela por callejuela, bajo el fuego de bolsas de resistencia alemanas que no se rendían y de los temidos francotiradores. En las playas se iban amontonando los vehículos pesados que no lograban salir debido al enorme atasco.


     
     Pese a las adversidades los canadienses logran avanzar. Al final del día habían desembarcado 21.000 soldados y equipo en una consolidada cabeza de puente de unos 12 km. de largo. Contactan con avanzadillas de la 6ª aerotransportada, y por el flanco derecho con los británicos de Gold Beach. Por contra por la izquierda los alemanes resisten todavía en un pasillo que los separa del sector británico de Sword Beach. 

    
      Desde el día siguiente, el 7, el avance canadiense se ve frenado ante la llegada de la temida 12ª SS División Panzer Hitlerjugend, compuesta por jóvenes y fanatizados nazis, que no temían el combate ni pensaban en la rendición. A lo largo de dos meses siguientes encarnizados combates enfrentarán a canadienses y SS por la toma de Caen.


Sword Beach

     Es el sector más al este elegido por el mando aliado, que terminaba en Ouistreham y la desembocadura del Orne, a la izquierda de Juno. El ataque frontal contra las poderosas defensas en Ouistreham no era aconsejable, y gran parte de la zona era muy rocosa, así que se decidió desembarcar en una estrecha lengua de tierra. La 3ª División británica (general Rennie) era la encargada del ataque principal, flanqueada por "boinas verdes" y el 45º Commando de los Royal Marines. A la 1ª Brigada escocesa se le encomendó flanquear y tomar Ouistreham.


   
      Las primeras brigadas de la 3ª División consiguen desembarcar y avanzar a pesar de la dura oposición germana. El objetivo era vital: tomar la ciudad de Caen, contactando para ello con la 6ª División aerotransportada británica. Pero la playa resultó ser demasiada estrecha para el desembarco de equipo pesado que se ralentizó, además de los focos de resistencia en las villas costeras que también frenaban el avance.


     

      Para colmo, alrededor de Caen se encontraba la única formación alemana mecanizada presente en el día D: la poderosa 21ª División Panzer. En formación entre los ríos Orne y Dives, debía enfrentarse a los aliados que invadiesen la zona. Los alemanes esperaron a las 16:30 h. para contratacar, demasiado tarde.






 

      
      Fueron rechazados, y unicamente el batallón de granaderos Panzer consiguió infiltrarse entre la 3ª división canadiense y la 3ª división inglesa. Finalmente se retiraron bajo la amenaza de verse cercados por los refuerzos de la 6º Aerotransportada provenientes del interior. Aún así, la 21ª Panzer provocó semanas de furiosos combates frente a Caen, clavando a los británicos en la playa de Sword y retrasando el avance aliado. 


Final del Día. Conclusión.

     A pesar de la fuerte resistencia alemana en algunos sectores como Omaha y Sword, los aliados consiguen al final del día 6 desembarcar unos 150.000 hombres, vehículos y pertrechos, asegurando una cabeza de puente suficientemente amplia a lo largo de toda la costa para seguir desembarcando más divisiones y su avituallamiento; las bajas ascendieron a 9.000, menos de las que se calculaban. La enorme superioridad numérica era una ventaja táctica en sí. El publicitado inexpugnable Muro del Atlántico alemán se había resquebrajado a las primeras de cambio. Bien es cierto que la calidad de las tropas defensivas alemanas era de segunda categoría. Hitler disponía de 3 Divisiones Panzer en reserva próximas a la zona, además de la 21ª, pero le prohibía al mariscal von Rundsted ponerlas en movimiento. Había caído en el señuelo preparado por los servicios secretos aliados, y todavía al final del día D sostenía que el verdadero ataque aliado se iba a producir más al norte, en el Pas de Calais. De haber permitido que las Divisiones Panzer atacaran directamente las cabezas de playa, el desembarco aliado se hubiese visto seriamente comprometido y las bajas serían mucho más elevedas.

    Otra gran ventaja táctica de los aliados era el total control del mar y el predominio del cielo normando. La RAF y la US Air Force bombardearon posiciones y columnas alemanas sin descanso, mientras el clima se lo permitió. El mismísimo mariscal Erwin Rommel sería herido de gravedad por el ataque de un Spitfire británico el 17 de julio y evacuado a Berlín. La Luftwaffe brilló por su ausencia, con la simbólica aparición de algunos cazas Me109 que apenas hicieron mella en las fuerzas aliadas. Incluso si las anteriormente citadas Divisiones Panzer hubiesen llegado a las playas, los cazabombarderos aliados les hubiesen producido un enorme daño (como se comprobaría semanas después). La fanfarronería de Göering volvía a perjudicar gravemente a las fuerzas armadas alemanas.

    Algunas fuentes e historiadores militares indican que si Hitler hubiese ordenado bombardear las cabezas de playa con bombas volantes V1 y V2 el plan aliado se vendría abajo o se alargaría en el tiempo, lo que permitiría la llegada de refuerzos de la Wermacht desde otros frentes. Pero la obsesión del Führer con aterrorizar Londres y demás ciudades inglesas no le dejaba ver con claridad el daño militar que podrían haber hecho sus "armas secretas".

    El desembarco fue un éxito estratégico para los aliados, minuciosamente preparado durante meses por Eisenhower y su cuartel general, con el total apoyo de Roosevelt y Churchill y la filosofía de "Alemania primero", concediendo así el ansiado respiro aStalin con la apertura de un Frente Occidental. Para Alemania ya solo era cuestión de tiempo; sus ejércitos aún eran temibles, pero los reemplazos ya no eran de calidad, faltaban veteranos, los bombardeos aliados sobre Alemania mermaban la fabricación de armamento y la reserva de materias primas se agotaba. Demasiados contratiempos para combatir en dos frentes a la vez: en 9 meses la guerra en Europa tocaría a su fin.